jueves, 16 de mayo de 2019

Síntesis El viaje al poder de la conciencia Interior.


Introducción

Se dice: “Eres lo que piensas, o bien, el hombre se convierte en lo que piensa”. Una afirmación sencilla, sin embargo, con un gran poder para afectar la realidad del medio ambiente y el destino de nuestras vidas en el planeta tierra.

Por lo tanto, es importante reflexionar, y estar alerta de lo que hacemos, lo que decimos, lo que pensamos y lo que sentimos, en virtud que todo esto tiene un origen común en la mente humana. La energía de la mente es el pensamiento. Uno de los poderes más grandiosos en el ser humano, es el pensamiento.

Los pensamientos con la ayuda de las imágenes e ideas y conceptos, nos permiten construir sentimientos positivos y negativos, así también emociones dependiendo de las situaciones y los ámbitos en los que las personas se desenvuelven a diario. En otros casos nos sirven para resolver problemas y tomar decisiones.

El medio ambiente influye de manera importante en la calidad de nuestros pensamientos y las emociones. Sin embargo, cada uno de nosotros somos los únicos responsables de nuestro destino y la calidad de nuestra vida, en virtud que nosotros podemos controlar y dirigir nuestra mente humana en vez de que ella nos controle y nos convierta en sus esclavos. Cada uno debe decidir, controlar o ser controlado. Esto sólo es posible cuando uno se conoce a sí mismo.

Los pensamientos a través del recuerdo, es decir, experiencias pasadas que se guardan en la memoria están siendo traídas al umbral de la consciencia por medio de la imaginación reproductora sin que nos percatemos de ello, y esto afecta de manera importante nuestras acciones y decisiones del presente y del futuro.

Por ejemplo, el sólo hecho de recordar un acontecimiento negativo afecta a nuestro organismo internamente en su fisiología al desencadenar un conjunto de sustancias químicas en el torrente sanguíneo con esto se vuelve a experimentar la misma experiencia o situación de una manera subjetiva, es decir, ya no existe el estímulo real o concreto, sólo es una representación mental que existe de la sensación o impresión que causo el su momento esta situación.

Los acontecimientos pasados, es decir, las experiencias agradables o desagradables están influenciadas por la identificación, la imaginación reproductora y el diálogo interior, estas son las fuerzas invisibles que utiliza el Ego, y que están constantemente reforzando los recuerdos del pasado que se ubican en el sector del subconsciente de la persona. Lo anterior provoca cada día un desgaste intenso tanto físico como psicológico en las personas con intensidades diferentes de acuerdo con la voluntad que cada uno tenga y los mecanismos de defensa que utilice a diario.

Cada uno de nosotros somos la obra maestra de nuestros pensamientos, ideas, conceptos y emociones, que hemos construido desde la primera infancia, y además los reforzamos a diario sin darnos cuenta de ello con la ayuda del recuerdo, la imaginación, la identificación y el diálogo interior.

Por lo tanto, es importante mencionar, que la fuente de todos los problemas en la vida diaria en nuestro  mundo, es la conciencia foránea integrada por todo el contenido de los procesos mentales (inventario personal) que se ubica en el subconsciente, y también, se le conoce como el Ego o yo mismo, o la importancia personal, y esta ilusión nos hace vivir una vida miserable de infelicidad y desdicha sin que nos percatemos de ello cada día. Siempre está sujeta y gobernada por la Ley del péndulo o la dualidad (lucha de contrarios sujetos a dos polos: positivo y negativo).

Y así es, como todo conflicto de cualquier índole, que se ha suscitado entre los miembros de una familia, en una comunidad y entre los países vecinos o lejanos en cualquier parte del mundo, desde la más remota antigüedad es causa del contenido psicológico que traemos en nuestra memoria desde la primera infancia (niñez) todas las personas, y este material psicológico forma parte del subconsciente individual y colectivo de las personas.

Este saldo atrasado, está lleno de emociones negativas como la envidia, los celos, el egoísmo, la avaricia, la arrogancia, etc., y es así, como estos agregados psicológicos son las fuerzas invisibles que continuamente afectan de manera importante nuestras decisiones y nuestra conducta diaria en cualquier parte del mundo en donde nos encontremos siempre están acompañándonos, por la simple razón que constantemente sin darnos cuenta los hemos estado alimentando con nuestras actitudes y nuestros hábitos negativos.

No obstante, ha llegado el momento de desenmascarar al Ego, y solamente una vez que nos damos cuenta de la miseria, la infelicidad y la desdicha que cargamos a diario en nuestra vida, entonces es el momento apropiado para cambiar el rumbo de nuestra vida y el contenido de nuestro subconsciente para beneficio nuestro y de los demás, a través de la concentración, la meditación, el auto-análisis y la auto-observación de sí mismo, y con estas técnicas  en cualquier momento, tendremos la oportunidad de acceder y despertar nuestra conciencia acrecentada o mente interior produciendo con ello un viaje al poder de la conciencia y a la dicha y plenitud que siempre hemos buscando.


En el México prehispánico existió en estas tierras, un pueblo de nativos en la ciudad que hoy en día se conoce como Teotihuacán en el estado de Hidalgo, y fueron conocidos como La tradición Tolteca. Un grupo selecto de estos nativos crearon un método llamado el arte de la transformación personal: el arte de la segunda atención.

Durante su existencia de esta cultura en México por el año 1350 de esta era, un grupo de indígenas se dieron cuenta que conforme crece el ser humano, desde su infancia por medio de la domesticación o proceso de socialización (endoculturación) van creando en la mente a tres entidades: el juez, la víctima y el parásito.

En un lugar muy lejano de Teotihuacán, México; en el oriente desde el año 500 a.C., específicamente en la India a estas entidades se les conoce como las cinco hijas de Mara y son: la codicia, el orgullo o arrogancia, el temor, la ignorancia y el deseo.

Hubo un hombre llamado Siddhartha Gautama conocido también como el Buda, que significa, el que se ha iluminado, fue un príncipe que un día a la edad de 26 años al darse cuenta sobre el dolor y el sufrimiento que vivimos en nuestra vida, se dedicó a comprender las causas que la produce, y después de grandes esfuerzos y sacrificios mediante diferentes técnicas de meditación y ayuno, logro comprender el origen del dolor y del sufrimiento que construimos sin darnos cuenta desde la primera infancia hasta la senectud.

Sus experiencias personales y las observaciones sobre su conducta le permitieron crear un conjunto de enseñanzas que tienen su fundamento o base en cinco leyes espirituales que son: el poder de la Fe, el poder de la diligencia, el poder de la concentración, el poder de la visualización profunda, y el poder de la atención plena. Desde el año 500 a.C., en Asia, China, India, y Europa, estas enseñanzas han estado siendo practicadas por sus seguidores.

Por su parte en la tradición cristiana, que nació en Jerusalén en el año 30 de esta era, y promovida por Jesús de Nazaret, se hicieron llegar por medio de enseñanzas a través de parábolas a un grupo de 12 discípulos, también llamados apóstoles. El trabajo de ellos era evangelizar al pueblo para hacer llegar las buenas nuevas a las personas, y así de esta manera cambiaran su forma de vivir.

A estas personas  se les hizo llegar una serie de procedimientos y técnicas por medio de enseñanzas las cuales se constituirían como forma de vivir que debían practicar y utilizarlas en la vida diaria, con la finalidad de darle un mayor significado a su vida. Estos principios espirituales forman parte de una enseñanza denominada “el evangelio o el mensaje de amor”, traído a los hombres de la tierra desde el mundo espiritual.

Dentro de los principios espirituales que forman parte de la base de estas enseñanzas están: amar a Dios con todas nuestras fuerzas, y asimismo a nuestros semejantes (reconocer que existe una fuerza que sostiene a todo cuanto existe el Universo, y esta fuerza inconmensurable es amor y luz), morir y nacer de nuevo (significa abandonar todos nuestros viejos patrones de pensamientos y sentimientos: esquemas cognitivos y afectivos), también se le conoce como el renacer. 

Estos principios deberán cultivarse para su fortalecimiento mediante la lectura de los libros que forman parte del nuevo testamento, y de esta manera comprender por medio de analogías y parábolas el funcionamiento de la mente humana y sus mecanismos de defensa, el cuerpo y el espíritu del hombre.

Estas enseñanzas vienen a formar parte del antiguo testamento,  y a esta nueva parte se le conoce como el nuevo testamento y está constituido por una serie de escritos denominados epístolas las cuales fueron escritas por los seguidores o discípulos de Jesús, y dentro de ellas están: 

Evangelio de Marcos, Mateo, Lucas y Juan, y después de la muerte del Mesías, fueron concluidas aproximadamente para el año 56 de esta era los libros siguientes: Hechos de los apóstoles, Romanos, I Corintios, II Corintios, Efesios, Gálatas, Tesalonicenses,… y concluye con el Apocalipsis.

El mensaje es sobre el Reino de los Cielos, y utilizo una analogía como la luz, las tinieblas, y menciono que Dios es amor, y es al mismo tiempo la luz que viene a sustituir a la bruma que acompaña al hombre  desde que nace y siempre está con él sin darse cuenta.

Moisés llamó a este fenómeno espiritual: la tierra donde emana leche y miel, Buda lo relacionó con el Nirvana, y Jesucristo promovió este lugar sagrado y del ser como el reino de Dios, y los Toltecas le llamaron “El nuevo sueño o la Segunda Atención”.

Con relación a los párrafos anteriores, es importante enfatizar, que la mente humana como un hiperfenómeno inmaterial y el cerebro al formar parte de un sistema del pensamiento permiten al hombre la decodificación e interpretación de la información que nos llega por medio de los sentidos (vista, olfato, oído, tacto, etc.) de los reflejos del mundo exterior, y este sistema orgánico convierte a las sensaciones o a las impresiones por medio de pensamientos, sentimientos o sensaciones y emociones, para que así de esta manera, el ser humano pueda comprender y adaptarse a su medio ambiente al desenvolverse cada día en la naturaleza y sobrevivir.

El ser humano en la vida diaria, desde que nace hasta que muere se comunica y se pone en contacto con las cosas, personas, animales y situaciones a través del hacer (actuar), pensar (pensamiento), y el sentir (sentimiento o sensación), es decir, se pone en contacto con ellas en sus actividades diarias por medio de estas acciones o actos como son: pensar, sentir y hacer.

Estos tres elementos están constantemente combinándose de diversas maneras sin que la persona se percate de ello en todas las actividades humanas. Sin embargo, el sentimiento tiene una gran fuerza sobre las decisiones y conducta del hombre.

Por su parte, los guerreros selectos de la Tradición Tolteca dentro de sus investigaciones y observaciones, que lograron por medio de grandes esfuerzos de observación y estudio durante años, encontraron que existen cinco enemigos, que acompañan al hombre mientras vive en el planeta tierra, y estos son: el miedo, la lucidez o confianza en sí mismo, el poder, la vejez y la muerte.

Como podemos apreciar, hoy en día, se cuenta con una gran cantidad de información sobre el funcionamiento y las formas del Ego, y gracias a los esfuerzos que se han llevado a cabo desde el año  3500 a.C., hasta la fecha. Grupos de estudio y personas interesados en comprender la estructura y funcionamiento del cuerpo, la mente y el espíritu, nos han dejado unas muy fructíferas aportaciones que en los diferentes párrafos hemos descrito y mencionado, las cuales en cualquier momento pueden ser la brújula que nos guié en la vida diaria para lograr entrar al Nirvana o reino de Dios.

Una solución a  la disolución del Ego, o a la transformación del contenido del subconsciente, que es la información que constantemente está afectado e influenciando nuestros pensamientos, sentimientos y emociones, debemos lograr el desprendimiento de todo este lastre, en virtud que estas acciones afectan y dirigen la conducta de las personas en su diario vivir y de su destino.

A continuación pasaremos a describir el propósito principal de la vida en el planeta tierra, a la que debe aspirar todo ser humano. 

El objetivo principal en la vida del ser humano es:

La liberación de la esclavitud del Ego, es decir, lograr la libertad personal, y así de esta manera lograr encarnarse en Dios, en virtud que de esta forma se libere del dolor y del sufrimiento que produce el inventario personal, y pueda salirse de la rueda del Shamsara conocida como “los ciclos de la vida y de la muerte”.

Al lograr la disolución del Ego, el hombre entonces será capaz de alcanzar la verdad suprema, y vivir en la dicha y en el amor divino mientras transita su tiempo por el planeta tierra (frutos del espíritu: felicidad, dicha, misericordia, bondad, paz interior).

Cada día de nuestra existencia, como pasajeros temporales en este planeta tierra, más allá del trabajo diario, es decir, de nuestro oficio o profesión debemos hasta donde sea posible comprender el amor o ágape, y convertirnos en amor y luz para hacer de esta manera nuestra base de operaciones, y esta actitud o postura interna dará significado y llenará de propósito cada día de nuestra vida, sin olvidar que esta visita de forma física a esta plano material es transitoria y pasajera, en virtud que no somos originarios de este lugar, sino es una parada necesaria e importante para prepararnos de la mejor manera, y así continuar nuestra viaje a otros planos de existencia a través del Universo.

Palabras clave

Propósito en la vida, emociones negativas y positivas, sectores de la mente: consciente e inconsciente, imaginación, deseos, necesidades, compasión por sí mismo, juez, verdugo, victima, parásito, villano, conocerse así mismo, conflictos, conciencia acrecentada o mente interior, meditación, concentración, auto-observación, auto-análisis profundo, esclavitud del ego, mecanismos de defensa, dualidad o ley del péndulo.

Ramón Ruiz Limón

Investigador en ciencias de la Salud, Educación, Psicología y filosofía de la ciencia.

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