jueves, 18 de abril de 2019

La Filosofía y la confianza en la inteligencia y la razón


Introducción

Sócrates, vivió aproximadamente hace dos mil cuatrocientos años. ¿Qué hizo este ciudadano ateniense para que aún en la actualidad, su nombre se pronuncie en los temas de estudio de la historia y de la filosofía?

No existen fuentes escritas de aquella época, que permitan conocer con exactitud la fecha de nacimiento de Sócrates, por lo que los historiadores, luego de realizar investigaciones, deducen que sucedió en el año 470 a.n.e.

De su infancia y juventud, se sabe que vivió en Atenas y recibió la educación propia de los ciudadanos atenienses, consistente en lectura, escritura, cálculo, música y gimnasia. Siendo adulto, Sócrates participó como soldado hoplita del ejército ateniense en diferentes batallas. Cercano, ya a los cincuenta años, se estableció definitivamente en Atenas, ciudad en la que viviría hasta su muerte en el año 399 a.n.e.
Por aquella época –siglos V y IV a.n.e.- Atenas vivió una época de esplendor conocida, como el “siglo de oro” de Pericles, durante la cual el gobierno de la ciudad impulso el desarrollo de las artes. Mucha gente proveniente de las colonias griegas del Asia Menor y de otras parte del mundo griego, llegaron a vivir a Atenas atraídos por este esplendor.

Un grupo de hombres interesados en saber el origen y la composición de las cosas que había en la naturaleza, recorrían las ciudades griegas impartiendo sus enseñanzas. A estos hombres, se les conocía con el nombre de sofistas, que quiere decir “el que sabe”. Estos hombres hicieron también de Atenas su punto de reunión.

En su juventud, Sócrates escuchó seguramente las enseñanzas de algunos de estos sofistas que, en su mayoría, sabían o “creían saber” acerca de los elementos de la naturaleza, por medio del método de la observación de las cosas.

Sócrates, siguió en un principio el método de los sofistas para “saber” de las cosas, pero llegó a la conclusión de que la simple observación no era suficiente para llegar al conocimiento verdadero, por lo que planteó, que había que razonar para llegar al conocimiento de la verdad.

Para conocer esta verdad, es decir, un “conocimiento verdadero” había que someter a juicio, los valores que del conocimiento se derivaban, esto es, lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto, todo ello de acuerdo con la idea, que del “valor” tenían los antiguos griegos. Es por ello, que se considera a Sócrates como el primer pensador o filósofo, que puso especial atención a los valores éticos y, por consiguiente, al ser humano que los practica.

El método que utilizó Sócrates para llegar al conocimiento de la verdad, se conoce como “mayéutica” y consiste en razonar y hacer razonar mediante la dialéctica o conversación entre dos personas. Los pasos que sigue el método socrático según investigaciones hechas por Llatzer Bria en su obra Apología de Sócrates, son las siguientes:

Es un fingir que no sabe, para que el interlocutor se encuentre cómodo y así responda sin complejos. Llega a decir: “Yo no sé”, pero tú sí que sabes, y a continuación, pide a sus interlocutores que le ilustren (enseñen). Cuando éstos han expuesto sus opiniones. Sócrates plantea sobre ellas unas preguntas, que aparentemente sólo están destinadas a aclarar a aquéllas, pero lo que llevan poco a poco a su interlocutor a la contradicción lógica. Este reconoce entonces que no sabe nada preciso y seguro sobre el asunto. A partir de ahí, Sócrates orienta las preguntas en un sentido creador buscando la verdad entre todos, constituyendo el diálogo.

Se puede advertir que, a partir de lo que el individuo conoce o cree conocer, Sócrates hace preguntas que, al no poder contestar el individuo, lo hacen reflexionar en torno a lo que creía saber y no sabe. De ahí que se busque el conocimiento de la verdad mediante el diálogo y con la participación de ambos.

Finalmente, es conveniente aclarar que todos los términos manejados, como saber, conocimiento, verdad y otros, corresponden a una interpretación propia de los griegos antiguos y, en la mayoría de los casos, no corresponden al significado que en la actualidad poseen.

Por otra parte, durante su vida, Sócrates no plasmó en escrito alguno de sus enseñanzas; conocemos ciertos aspectos de su vida y obra gracias a los escritos de un ferviente admirador suyo, llamado Platón, quien años después de la muerte de Sócrates escribió los Diálogos, obra en la cual el personaje central es su maestro Sócrates.

Las reflexiones hechas por Sócrates, que lo llevaron a colocar al hombre como centro de su atención, son, según los investigadores, uno de los puntos culminantes en su desarrollo del pensamiento filosófico de la antigüedad.

Sin embargo, el pensamiento socrático tiene como antecedente, las reflexiones que otras personas, hicieron mucho tiempo antes de que naciera Sócrates, no en torno al hombre sino al medio que le rodea, es decir, a la naturaleza.

Estos pensadores o filósofos, tenían curiosidad por saber de qué estaban hechas las cosas y el mundo; su atención se dirigió fundamentalmente, hacia la naturaleza, hacia el cosmos (universo), por lo que se le conoce con el nombre de filósofos cosmogónicos.

Los filósofos cosmogónicos no daban crédito al plenamente a las explicaciones mitológicas, que acerca del origen de la tierra, o de la formación del Universo, se tenían por ciertas alrededor del siglo VI a.n.e. Ante ello, proponían explicaciones fundadas en el razonamiento y no en las creencias, sin abandonar totalmente sus convicciones religiosas.

El método por el cual estos filósofos llegaron al conocimiento, consistía en hacer deducciones (método deductivo) a partir de lo que veían, oían o sentían, es decir, utilizaban primordialmente la percepción de sus sentidos (observación meticulosa de las evidencias y comparaban sus datos con la experiencia y la razón).

Los filósofos cosmogónicos observaban, que todo lo que existe en la naturaleza nace y muere, o se forma y se destruye, por lo tanto, existía algo que se encontraba en la naturaleza y que no cambiaba esencialmente. Es decir, se dieron cuenta que existe una substancia que esta fuera de este Universo y es la que supervisa y de alguna forma construyó todo cuanto existe en el espacio y ella es inmutable.

El pensamiento cosmogónico tuvo su origen en las ciudades jonias del Asia Menor, particularmente en la ciudad de Mileto. Los filósofos cosmogónicos milesios más representativos, fueron Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímenes.

Mileto dedujo, mediante las observaciones que hizo, que el agua era el elemento que se hallaba presente en todos los seres y objetos de la naturaleza. El agua se podía encontrar en cualquier parte y en diferentes estados: ríos y mares (líquido), hielo (sólido), y en el vapor (gaseoso). Además observó, que el sudor y las lágrimas en el ser humano; el agua que la tierra absorbía, de la cual se alimentaban las plantas, y otras cosas más (evapotranspiración de las plantas y animales).

Por su parte, Anaximandro observó la variedad de climas durante las estaciones del año y dedujo, que se encontraban en la naturaleza cuatro elementos de diferentes cualidades: calor y frío (verano e invierno), y húmedo y seco (primavera y otoñó).

Anaxímenes observó, que todos los seres vivos respiran y dedujo, que el aire es el elemento que se encuentra presente en todos los seres y objetos de la naturaleza.

En otra parte del mundo griego, en la Magna Grecia, ubicada al sur de la península de Italia, otro grupo de filósofos, conocidos como los pitagóricos, debido a que seguían las enseñanzas de su maestro Pitágoras, también reflexionaban en torno a la naturaleza,
Pitágoras, matemático por excelencia, observó que todo en la naturaleza sigue un orden determinado, el cual se observa rigurosamente, por ejemplo: el día y la noche o las estaciones del año, por lo cual, y de acuerdo con el lenguaje de los griegos, llamó al mundo cosmos, porque en él se conjugaban el orden, la correspondencia y la belleza.

Parménides dedujo, que solamente el ser de las cosas es lo verdaderamente real en la naturaleza. Todo lo que el hombre percibiera a través de sus sentidos era ficticio, sólo la mente podía llevar al hombre al conocimiento de la verdad.

Otro grupo de filósofos, conocidos como pluralistas también hicieron reflexiones en torno a la naturaleza. Entre los más representativos encontramos a Empédocles, quien dedujo que todos los objetos y seres de la naturaleza, están compuestos en forma proporcional por cuatro elementos principalmente: tierra, aire, agua y fuego.

Otro filósofo, Anaxágoras, llegó a la conclusión de que existía una clara división de lo que era la materia y el espíritu, puesto que en aquella época, se creía firmemente que ambos eran una sola cosa. Llegó a esta conclusión, deduciendo que “todo lo que no era materia tenía que ser espíritu” (materia y energía).

Finalmente, otro grupo de filósofos, conocidos como atomistas, concluyeron que las cosas o la materia de que están hechas, se forma esencialmente de pequeños cuerpos invisibles a simple vista, a las cuales llamaron átomos; esto es, las cosas, por grandes o pequeñas que sean, están formadas por pequeños átomos. El representante de este grupo, fue el filósofo Demócrito.

Muchos elementos que forman parte del conocimiento actual, tienen su raíz en estas reflexiones de los filósofos cosmogónicos griegos; aunque muy elemental, ellos también, hicieron ciencia con los medios que se encontraban a su alcance.

Como se puede apreciar en las líneas anteriores, Sócrates y los demás filósofos mencionados, marcaron indudablemente el antes y el después del pensamiento en la antigua Grecia. De su más ferviente admirador, Platón, surgirían años después otros filósofos que,  siguiendo las enseñanzas del maestro, aportaría un caudal de enseñanzas al desarrollo filosófico y científico.

Aristóteles nació aproximadamente en el año 385 a.n.e, en la población de Estagira, ubicada al norte de Grecia, en territorio de Macedonia. Era jonio de origen, pero vivía en Macedonia debido a que su padre había sido médico del padre del rey Filipo II. Muy joven se fue a vivir a Atenas, donde estudió en la Academia de Platón. Cuando su maestro hubo muerto, Aristóteles se estableció en Assos, pequeña ciudad ubicada en las costas de Asia Menor.

En el año 342 a.n.e., Filipo II invitó a Aristóteles a Macedonia para que se encargara de la educación de su hijo Alejandro. Luego de cumplir la misión, Aristóteles volvió a Atenas donde fundó el Liceo, institución en donde impartía sus enseñanzas a los atenienses. Su afición por la investigación lo llevó, según los conocedores de la materia, a fundar una biblioteca, la cual proveyó de los elementos necesarios para realizar trabajos de investigación.

Aristóteles heredó la tradición de las enseñanzas de Platón; el hecho de que buscara la explicación de las cosas del mundo en sus manifestaciones y no en su supuesto origen, como usualmente se acostumbraba, lo llevó a desarrollar un método deductivo, es decir, un método que consistía en partir del conocimiento del todo para llegar a conocer todas y cada una de las parte que lo componen.

Aristóteles, utilizó el método del razonamiento y la observación meticulosa para llegar al conocimiento de las cosas. Observó, que todo en la naturaleza y, por lo tanto, en la vida del hombre, se encontraba estrictamente ordenado, de ahí, pues que tomando como elementos fundamentales a la razón y al orden, estableciera por primera vez, un orden lógico del conocimiento de aquella época.

Según Aristóteles, todas las cosas tenían un ser, es decir, poseían características individuales que los distinguían de los demás seres que habitan en la naturaleza. Por ello, al hacer el ordenamiento del conocimiento, tomó en cuenta las particularidades de cada uno de los elementos que eran objeto de su estudio.

El ordenamiento que Aristóteles hizo del conocimiento, se ve reflejado claramente en su producción escrita, que abarcó diversos temas entre los que se encuentran la lógica, la filosofía, la metafísica, la retórica, la justicia, la política y otras disciplinas más.

LA CIENCIA Y SUS APORTACIONES

Johannes Kepler (1571-1630) es un ejemplo del esfuerzo y la constancia, que caracteriza e identifica a un científico apasionado por la naturaleza.

A Kepler le correspondió dejar atrás muchos dogmas de la ciencia y preparar el camino para las investigaciones de Newton (1689). Este gran científico, dio respuestas a preguntas que hasta entonces nadie había formulado, en relación con las órbitas que describen los planetas en su movimiento alrededor del Sol.

Sus antecedentes dieron una explicación distinta del movimiento de los planetas, uno de ellos, Nicolás Copérnico, había sugerido que el Sol permanecía estacionario y que la Tierra y los planetas se movían en órbitas circulares a su alrededor.

Kepler por su parte afirmó, a partir de las observaciones realizadas por Tycho Brahe que las órbitas planetarias describían trayectorias elípticas.

Consideró que un estudio cuidadoso de la órbita de Marte se serviría de base para conocer el movimiento de los demás planetas, dado que es la que más se aleja de la forma circular.

Tycho Brahe aceptaba hasta cierto punto las teorías de Copérnico y continuó investigándolas, con el propósito de idear su propio sistema para entender el universo.
Debido al abrumador trabajo de Brahe buscó un ayudante. En 1600 hizo venir a Praga a Johannes Kepler, quien estaba destinado a ser un astrónomo, aún más famoso que Tycho.

Primera y segunda leyes de los movimientos planetarios de Kepler

Primera ley: Todo planeta sigue una órbita elíptica alrededor del Sol.

Segunda Ley: Una línea imaginaria que vaya del centro del sol al centro de un planeta recorre siempre un área igual en un tiempo igual, lo que indica que los planetas se mueven más de prisa cuando están más cerca del sol.

En el año 1005 los chinos descubren el papel. En el año 1100 el descubrimiento de la brújula es de vital importancia para la navegación y se intensifica el comercio fuera de las fronteras conocidas. Un gran descubrimiento, que impacto a Europa en 1440 fue la imprenta, construida por Johannes Gutenberg nacido en Alemania.

En 1608 Hans Lippershey en Holanda, logra construir por primera vez un telescopio, el cual fue mejorado en Italia por Galileo Galilei en 1609.

En 1775 el motor de vapor de agua condensado es construido por el escocés James Watt. En 1822 la cámara fotográfica es construida por el francés Joseph Niepce.

Como se puede apreciar, estos y muchos otros grandes inventos construidos por los científicos han traído muy benéficas consecuencias e impacto en la vida cotidiana.

Como se puede apreciar los grandes descubrimientos llevados a cabo por hombres de ciencia efectúan diversas actividades para llegar a un fin propuesto; en algunos casos lo logran pero en otros se quedan sólo con una idea.

Por lo tanto, los que alcanzan el éxito en sus investigaciones trabajan de manera muy semejante; por ejemplo, “realizan observaciones de los fenómenos, efectúan mediciones, llevan un registro cuidadoso de lo observado y tratan de comprobar, experimentalmente sus hipótesis”, y así de esta manera, lograr construir nuevas leyes o teorías donde se establecen nuevos principios o teoremas determinados.

No obstante, aún con las actividades realizadas y mencionadas en el párrafo anterior, los científicos se mantienen informados de las investigaciones de otros científicos, cuyos resultados se publican en libros o revista especializadas, las cuales se difunden y se traducen en los diferentes idiomas, que existen en el mundo con la finalidad de hacer llegar, los resultados obtenidos en sus investigaciones a los rincones más alejados del planeta.

El estudio de la trayectoria de Marte, había derrotado a Copérnico y hacía del análisis de las observaciones de Tycho Brahe, un requisito esencial. Kepler pensaba que las observaciones realizadas por Tycho, le servirían para explicar el orden y el arreglo de las órbitas; poseía la información para lograr lo que se había propuesto.

Al morir Tycho Brahe, Kepler confesó que, aprovechando la ausencia o falta de interés de los herederos de éste, tomó bajo su cuidado los escritos de Tycho y se negó a regresárselos.

Kepler utilizó ávidamente los instrumentos de Brahe y estudió los detalles que encontró en sus cuadernos de notas, preguntándose constantemente. Si es verdad que el sol es el origen y la fuente del movimiento planetario, entonces, ¿cómo afecta este hecho a los planetas mismos?

Al darse cuenta de que Marte se desplazaba un poco más rápido cuando estaba cerca del Sol que cuando se encontraba lejos de éste, y recordando a Arquímedes, quién había dado a la humanidad una nueva comprensión de las distancias, las relaciones del espacio y las formas geométricas, determinó el área descrita por el radio vector que une al Sol con la posición instantánea de Marte en el curso de su órbita.

De esta forma Kepler descubrió, en el año de 1603, la ley de las áreas, la segunda de las tres grandes leyes enumeradas más tarde por Newton y adoptadas desde ese tiempo. Todavía tardó tres años más para precisar que la forma de la trayectoria era una elipse. Por  fin, en 1608 publicó su libro Astronomía nova.

Debieron transcurrir 10 años más para que Kepler descubriera la tercera ley. En total había dedicado veintidós años para llegar a la meta que se había propuesto.

Dentro de sus publicaciones tenemos Astronomía Nova en 1609, y su tercera y última ley la haría pública 10 años más tarde en la Armonía de los mundos la cual se publicó en 1619. Durante los siglos XVI y XVII, este eminente astrónomo y científico, se dedicó con gran pasión a estudiar el cosmos, y en especial las trayectorias de los planetas, que forman parte de nuestro sistema solar.

Finalmente, en 1625 con 54 años de edad, publicó gracias a los datos previos de Tycho Brahe y sus propias observaciones las Tablas rudolfinas, las cuales consisten en un catálogo completo estelar y planetarias que se utilizarían como referencia en el mundo entero por más de un siglo.

Falleció  a cuatro años después a los 58 años de edad, dejando tras él un legado que ayudó a entender mejor el Universo y que permeó en el trabajo de otros grandes científicos como Isaac Newton quien postularía la teoría de gravitación universal conocida como la Mecánica Clásica.

Como podemos apreciar, cada una de las aportaciones previas en la ciencia, fueron de gran importancia para el descubrimiento de leyes y postulados posteriores, que han permitido comprender con mayor amplitud, los fenómenos que se llevan a cabo en la naturaleza y en el Universo. Gracias a estas mentes brillantes, que con su pasión han cambiado el destino de la humanidad.

La importancia de la medición y de la experimentación

Los seres humanos descubrieron, desde tiempos muy antiguos, que medir era una parte importante de las actividades cotidianas. Para medir la longitud los pueblos primitivos emplearon el palmo, la braza o envergadura, los pies o los codos; durante la Edad Media (siglo I a XIV), se utilizaron patrones de longitud muy diversos, lo que hacía difícil el comercio entre pueblos.

La medición es importante porque tiene una aplicación práctica al desarrollar algunas actividades en nuestro mundo, pero también es útil para comprender mejor los procesos y fenómenos que ocurren en la naturaleza.

Las primeras unidades de medida utilizadas por el ser humano se basaban en las medidas de su cuerpo.

En el taller, o en un laboratorio técnico, la aplicación de la Física requiere siempre mediciones de algún género. Un mecánico automotriz puede necesitar medir el diámetro de un motor. Los técnicos en refrigeración se interesarán en la medición del volumen, la presión y la temperatura.

Los electricistas por su parte hoy en día utilizan instrumentos para medir la resistencia eléctrica y la corriente. Es difícil imaginar alguna ocupación que no esté relacionada con la medición de una cantidad física.

El lenguaje de la física y de sus ciencias afines es universal. Los hechos y las leyes físicas se expresan en un lenguaje preciso y cuantitativo para que los científicos de todo el mundo puedan enunciar la misma idea con iguales términos.

Por ejemplo, el litro es una medida estándar de capacidad reconocida fácilmente por todo el mundo. El volumen es un ejemplo de magnitud física, así como longitud, la temperatura, el peso, el tiempo, la velocidad, la intensidad luminosa, la fuerza, la masa, la gravedad, etcétera.

Por tanto, medir una magnitud es compararla con otra magnitud de la misma especie, a la cual denominados patrón de medida. Una cantidad física, se mide por comparación contra algún estándar conocido.

Por ejemplo, si necesitáramos medir la longitud de una tabla, con los instrumentos apropiados podríamos determinar que su longitud es de 18 pies. La tabla no contiene dieciocho llamadas “pies”, solamente ha sido comparada con la longitud de un estándar conocido como pie. Si hubiésemos utilizado una cinta métrica, esa longitud hubiera sido de 5.49 metros.

La magnitud de una cantidad física es dada por un número aceptadas oficialmente, dichas unidades y sus combinaciones reciben el nombre de sistema de unidades. Gracias a estos avances en la ciencia y la tecnología, hoy en día, se utilizan dos sistemas importantes de unidades: el sistema Métrico y el sistema Británico.

Como podemos apreciar, el análisis de las magnitudes físicas y la homologación a nivel internacional, ha sido de gran importancia para el avance de la ciencia y la tecnología, y por supuesto también, ha sido de gran ayuda en el transporte marítimo, aéreo y en el comercio.

Tabla 1.- Descripción de las magnitudes fundamentales.

Magnitud fundamental
Unidad fundamental
Símbolo
Longitud
metro
M
Masa
kilogramo
Kg
Tiempo
segundo
S
Intensidad de corriente
amperio
A
Temperatura
kelvin
K
Intensidad luminosa
candela
Cd
Cantidad de sustancia
mol
Mol
                                                                                          Fuente: Elaborada por el autor.

Como se puede apreciar en la tabla anterior, gracias a la unificación de las medidas y magnitudes en los diferentes países del mundo, ha sido posible establecer relaciones comerciales respetando estas medidas como un patrón estándar.

La importancia de las tablas y gráficas en la ciencia y en la tecnología.

Siempre que se llevan a cabo investigaciones, es muy importante registrar todas las observaciones, las condiciones bajo las cuales se efectúan los experimentos, las actividades realizadas y los resultados obtenidos.

Los investigadores, en sus laboratorios o lugares de trabajo, hacen uso de diversas herramientas para registrar sus observaciones y los resultados, que se logran; dentro de las que más utilizan, se encuentran los cuadernos de notas, las tablas y las gráficas.

En el cuaderno de notas, los científicos registran algunos aspectos relevantes de la investigación, sus observaciones, las preguntas que se formulan, las posibles respuestas, las acciones realizadas, las condiciones en que se realizan los experimentos, las decisiones tomadas y los detalles más importantes para diseñar otros experimentos.

Por lo tanto, podemos mencionar que, la lectura, así como el teatro y las ciencias, fueron de gran interés desde la antigua Grecia, y podemos encontrar escritores reconocidos, a lo largo de la historia de la humanidad con sus temas clásicos, los cuales han sido publicados en más de 120 países del mundo, escritores y grandes obras de la talla de:

Platón (380 a.C.) La República de Platón; Aristóteles (320 a.C.) Metafísica, y Tratados de Lógica y Moral, la política; Homero y Herodoto; Santo Tomas de Aquino Suma de Teología; San Agustín de Hipona,  La ciudad de Dios; Tomás Moro Utopía (1516), Martín Lutero tesis de Wittemberg (1517); Nicolás Copérnico estudio heliocéntrico, Arthur Schopenhauer el Mundo como voluntad y representación; Isaac Newton tratado de filosofía natural (Mecánica clásica, 1689); John Locke (1680) con su obra Ensayo sobre el entendimiento humano.

Después de 1700, comenzaron nuevamente nuevos inventos, como por ejemplo, Tomás Newcomen invento el motor de vapor (1705);  George Berkeley (1740), David Hume (1739) Tratado de la naturaleza humana;  James Watt inventó el motor de vapor con condensador separado en 1769; David Bushnell inventó el Submarino en 1775; Immanuel Kant critica de la razón pura (1787); John Fitch inventó el barco de vapor en 1787; John Barber inventó la turbina de gas, William Murdock gas de alumbrado en 1792; Eli Whitney desmotadora de algodón (despepitadora de algodón) en 1793.

Los Inventos de la revolución industrial comenzaron desde 1698 con la bomba de vapor inventada por Thomas Savery; en 1800 se inventa la batería eléctrica por Conde Alessandro Volta; en 1810 se inventa la prensa de imprimir por Frederick Koening; en 1819 el estetoscopio por René Theophile Hyacinthe Laennec; el motor eléctrico en 1821 por Michel Faraday; el electroimán en 1823 por William Sturgeon; la máquina de escribir en 1829 por W. A. Burt; la máquina de coser en 1829 por Barthelemy Thimonnier; los fósforos en 1831 por Charles Sauria; en 1831 el dínamo por Michel Faraday.

De 1698 a 1798 se llevaron a cabo 30 inventos, de 1800 a 1900 se llevaron a cabo 119 inventos; y desde 1900 a 1994 se llevaron a cabo 100 inventos. Como podemos apreciar, en estos últimos 296 años se han registrado más de 253 inventos, que han transformado la vida del ser humano principalmente en países europeos y estados unidos.

Un grupo de intelectuales contemporáneos, que han hecho aportaciones importantes en la ciencia, sin lugar a dudas, es el círculo de Viena (1928) con personajes como: Arthur Wolf, Herbert Feigl, Friedrich Waismann, Philip Frank, Rudolf Carnap, Hans Hahn, Wittgenstein son los promotores del empirismo lógico;  Carl Popper la teoría de la ciencia y los enemigos de la sociedad.  

Libros de autores contemporáneos, como J. C. Smuts, Karen Horney, Wilhelm Reich, Paul Goodman, Thomas Merton, Idries Shah, Robert Ropp, Peirce, Dewey, James Mill, Ralph Hefferline, Paul Tillich, Martín Buber, Kurt Goldstein, Frederick Perls, Laura Perls, Max Reinjart y Bauhaus.

Pasando a un ejemplo concreto, les cuento que en 1637, el francés Pierre de Fermat, escribió una conjetura matemática en el margen de una página de un ejemplar de los elementos de Euclides, en ese momento, mencionó que tenía una demostración maravillosa, sin embargo, carecía de espacio suficiente para desarrollarla, y nunca lo hizo, pues, días después murió, y este problema se quedó sin resolver y durante mucho tiempo, este problema fue la inspiración de grandes matemáticos alrededor del mundo.
Paso mucho tiempo, hasta que el británico Andrew J. Wiles dio con la solución, después de estar estudiándolo la cuestión durante años, este matemático, se dio cuenta de este problema desde que tenía apenas 10 años de edad, y desde ese momento, siempre pensó en esta cuestión.

Dos décadas después de su hazaña, Wiles en el 2016 fue reconocido con uno de los premios más importantes para los matemáticos, el premio Abel, dotado con US$700.000 por haber resuelto el acertijo matemático.

De acuerdo con la Academia Noruega de las Ciencias y las Letras, encargada de entregar el galardón –también llamado el Nobel de los matemáticos- el trabajo de Wiles abrió una nueva era en la teoría matemática.

Durante más de tres  siglos, científicos de todo el mundo intentaron demostrarlo y se convirtió en uno de los teoremas más famosos de la historia. Sin embargo, en 1993, Wiles publicó un extenso documento con la solución al problema, el cual estuvo investigando en secreto durante siete años.

En su primer intentó, desafortunadamente, su primera demostración tenía algunos errores. Un año después, con la ayuda de sus colegas de la Universidad de Oxford, Reino Unido, redactó una versión actualizada, que fue publicada por la prestigiosa revista Annals of Mathematics en 1995.

Este y algunos otros ejemplos de la vida real, en algún momento pueden ser temas de motivación para los alumnos, puesto que, hoy nos hemos dado cuenta, que en la gran mayoría de las escuelas, los estudiantes han perdido el entusiasmo, la motivación y les hace falta inspiración, para enfrentar retos y desafíos tanto intelectuales (propuesta de leyes y teorías sobre la naturaleza y la sociedad) como concretos que cada día nos encontramos en el diario vivir.

En cierta ocasión dijo un gato: -¡No vale la pena esforzarse en enseñar a los conejos¡ Aquí me tenéis, ofreciendo lecciones muy baratas sobre la manera de atrapar ratones, ¡y no hay un solo conejo que las tome¡

En el ámbito de la ciencia y la tecnología, hay ciertos momentos que a través de alguna revista de difusión de la ciencia, se pretende hacer llegar algunos de los últimos estudios de la materia y la energía, no obstante, este conocimiento de orden superior está muy alejado de la población debido a la falta de una Cultura de la lectura, y de la promoción de la ciencia y la tecnología, principalmente en países subdesarrollados.

Es decir, sin que los editores o distribuidores, se den cuenta que no es fácil comunicar un descubrimiento en la ciencia, el cual requiere de una gran preparación académica, que puede durar de 20 a 25 años de dedicación. Muchas veces el resultado de la investigación, se malversa y tergiversa debido a la comprensión compleja del objeto de estudio presentado.

En las escuelas tanto públicas como privadas, se les ha hecho llegar un modelo pedagógico para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje que en cierto momento, requiere de grandes esfuerzos tanto para los alumnos como para los docentes, y ambos en ningún momento, reconocen que al igual que en el deporte o en el arte, en la ciencia y en la tecnología, se requiere de grandes esfuerzos para lograr desarrollar las habilidades, y las competencias científicas necesarias para la comprensión de estos niveles superiores de abstracción.

Por lo tanto, mientras los actores principales que participan en la educación, no sean capaces de reconocer, que cada disciplina científica ha necesitado de un largo tiempo para poder completar sus teoremas, leyes y marco teórico, que le ha permitido mantenerse y con ello, explicar los fenómenos.

Es importante que los alumnos por sí mismos, se den cuenta (capaz de percibir) que es necesario aprender a distinguir, los absurdos, prejuicios y distorsiones de las cosas, que suceden en la sociedad, incluso de las filosofías y enseñanzas, que a primer vista parecen deslumbrar a los ignorantes e insensatos y se van tras de lo que brilla sin darse cuenta lo que implica.

Conclusiones

En resumen, es importante mencionar que gracias al esfuerzo de hombres eminentes como Copérnico (1543), este deduce que la Tierra gira alrededor del Sol, y por su parte, el físico y filósofo italiano Galileo Galilei (1609), construye y mejora el telescopio astronómico.

En 1705 Edmund Halley calcula la trayectoria del cometa que actualmente lleva su nombre. Así de esta manera, si nos adelantamos un poco más a estas fechas, se puede mencionar, que en 1969 Armstrong y Aldrin pasean por la Luna en una misión llevada a cabo por la NASA con la ayuda de la nava Apolo XI, y tiempo más tarde en 1989 la nave Voyager 2 envía fotografías de Neptuno, ubicada a una distancia de 4400 millones de kilómetros de nuestro planeta Tierra.

Como se puede apreciar en los grandes inventos y avances científicos y tecnológicos, esto ha sido obra de mentes brillantes y de un método denominado el método científico.

Por ejemplo, las sondas espaciales son pequeñas naves no tripuladas que se lanzan al espacio con una trayectoria determinada. Poseen telescopio y cámaras de televisión que captan las imágenes del espacio.

La primera sonda espacial, construida en Rusia se llamó Sputnik 1, y fue lanzada el 4 de octubre de 1957 por la antigua URSS.

Hoy en día gracias a los avances científicos y tecnológicos, se conocen nuevas galaxias, sistemas, cometas que se extienden a lo largo y ancho del Universo.

Los descubrimientos anteriores han dado lugar a nuevo conceptos, como agujeros negros, pulsares y radiación Hawking, entre otros.

Los agujeros negros son regiones del espacio producidos por la concentración del material de una estrella, con tanto poder gravitatorio que atraen hasta la propia luz. Los pulsares son estrellas que giran muy rápidamente emitiendo una gran cantidad de radiación hacia el espacio. La radiación Hawking, es la que emite un agujero negro y fue definida por el científico británico Stephen Hawking en 1974.

Finalmente, es importante mencionar que, los científicos se caracterizan especialmente por su gran curiosidad y por su deseo de comprender los mecanismos que operan en la naturaleza, y de esta manera pretender desvelar la estructura de la materia y la energía. Para satisfacer esas ansias de conocimiento y de preguntas que se formulan sobre los fenómenos que ocurren en la naturaleza, deben organizar su trabajo hasta llegar a entender aquellos que ha despertado su interés.

La investigación científica es, por lo general, un trabajo largo y duro que los científicos deben afrontar para llevar a cabo sus investigaciones. Por ello, es importante que tengan un conocimiento muy amplio y detallado del trabajo que sus predecesores han llevado a cabo.

Por ejemplo, Albert Einstein (1879-1955) físico alemán decía: “No tengo ningún talento especial, sólo soy un hombre apasionadamente curioso y deseo comprender los misterios, que operan en los fenómenos que se acontecen en la naturaleza y en el Universo”.

Esta frase ha inspirado a un sinnúmero de personas alrededor del mundo, por lo tanto, si una persona siente mucho interés por saber cómo es el interior de un hormiguero y para satisfacer su curiosidad debe estudiarlo cuidadosamente.

El avance del pensamiento científico

Durante los siglos XVI y XVII el desarrollo económico y su repercusión en la sociedad dieron como resultado el mejoramiento del nivel de vida de la población y permitió el incremento de la cultura gracias a un clima de libertad.

Las personas dedicadas a la ciencia contaron con aparatos e instrumentos, que ayudaron en su tarea, como telescopios (Holanda, 1608), microscopios y material de laboratorio; por su parte las ciencias naturales experimentaron, un fuerte cambio producto del avance del pensamiento científico.

El siglo XVI marcó el apogeo del Renacimiento y desembocó en una revolución científica, cuyo significado fue el nacimiento de la ciencia moderna.

El hombre buscó en la Edad Media, el conocimiento en los libros antiguos y los consideró, como verdades que no se podían discutir, ejemplo de ello, fueron los textos de Aristóteles en filosofía, por su parte Ptolomeo en astronomía y Galeno en medicina; en cambio, en el Renacimiento se introduce la idea de que el hombre, partiendo de la “observación y experimentación” (método experimental), podía adquirir un conocimiento verdadero, desechándose el viejo criterio de autoridad, lo que produjo avances importantes en la ciencia y en la tecnología.

Como precursores de esta revolución científica podemos considerar: en la medicina las aportaciones de Varenio con sus Estudios anatómicos, el español Miguel de Servet (1511-1553) con su estudio circulación pulmonar de la sangre; en geografía y cartografía se adelantó mucho con el sistema para representar la Tierra con la proyección de Mercator (1512-1594), flamenco, cuyo nombre real era Gerardo Cremer; y en astronomía se produjo una fuerte revolución con la teoría heliocéntrica, formulada por el polaco Nicolás Copérnico (1473-1543), que plantea que es el Sol, y no la Tierra, el centro del Universo.

Las aportaciones científicas de Leonardo da Vinci (1452-1519), que aparte de ser un gran pintor y escultor fue arquitecto, físico, ingeniero y se distinguió en otras ramas de la ciencia, que se consideran precursoras de esta revolución científica, así como los estudios de Giordano Bruno (1548-1600), filósofo italiano que combatió las ideas de Aristóteles y que, basado en el heliocentrismo de Copérnico, concluyó en que otros planetas semejantes a la Tierra podía haber vida.

Acusado por la Iglesia Católica de hereje, fue quemado en la hoguera porque mostraba en las nuevas ideas un ataque al dogma y a la revelación.

Inventos y descubrimientos

Entre 1672 y 1676, Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716), filósofo y matemático alemán, se entrevistó en la capital francesa con el físico y astrónomo holandés Christian Huygens (1629-1695) y allí formuló, en 1675, los fundamentos del cálculo diferencial, que Isaac Newton había descubierto en 1671, quedando asentadas, desde entonces, las bases de la física mecánica.

Por esta fecha, el matemático francés Pedro de Fermat (1601-1665) estableció la teoría de los números; el abate y astrónomo francés Jean Picard (1620-1682) calculó la longitud del radio terrestre; el astrónomo inglés Edmundo Halley (1656-1742),  determinó el curso seguido por el cometa que lleva su nombre, prediciendo 50 años antes su aparición en 1759.

El inglés Isaac Newton (1642-1712) y el holandés Huygens crearon la óptica: el primero estableció la descomposición de la luz a través del prisma y el segundo, explicó las reglas de su reflexión y refracción, además precisó el principio de la inercia, descubierto por Galileo.

En el siglo XVII, la filosofía se separó de la teología y aparecieron nuevas corrientes del pensamiento (empirismo, racionalismo, idealismo, positivismo, neopositivismo, entre otros), que contribuyeron a una mejor comprensión del mundo y la naturaleza, y desde luego lograr una mayor compresión del Cosmos.

Indubitablemente, es necesario reconocer la gran labor y trabajo realizado por los filósofos cosmogónicos del Asia Menor y de la antigua Grecia, principalmente los de Atenas, quienes con sus observaciones y planteamientos, reconocieron que para entender los fenómenos, que se suceden en la naturaleza, era importante abandonar sus creencias en la mitología, y comenzar nuevamente a través del uso de la razón y de la observación directa de los fenómenos (método).

Por lo tanto, fue gracias a los métodos de la Mayéutica, la Dialéctica y la lógica de Aristóteles, y por supuesto, al “método deductivo, inductivo, análisis y la síntesis”, que poco a poco, la ciencia y la tecnología, comenzó a dar pasos agigantados, no obstante, que en la Edad Media hubo un gran estancamiento.

Sin embargo, gracias a la imprenta por parte de Gutenberg (1500), esto permitió la publicación de los conocimientos y de esta manera, fue posible difundir sus resultados obtenidos con otros pueblos y otras lenguas del mundo.

Fue gracias a los precursores del Renacimiento y de la Ilustración, que la ciencia y la tecnología como un río que recorre montes y valles, tuvo que continuar con su crecimiento gracias a las aportaciones de hombres de la talla de Copérnico, Tycho Brahe, J. Kepler, Galileo, Francis Bacon, Juan Amós Comenius, Isaac Newton, Leibniz, Rene Descartes, John Locke, J. Berkeley, David Hume, y otros tantos más.

En resumen, podemos mencionar que, gracias a las etapas en la historia de nuestra humanidad, desde las aportaciones realizadas por los Persas, Griegos, y otras civilizaciones, fueron de gran ayuda para la Edad Media, el Renacimiento, la Ilustración y la Revolución Industrial, y gracias a los esfuerzos de esas mentes brillantes, que tuvieron la visión de aprovechar la razón y el método científico, fue posible transformar la Naturaleza y comprender el Cosmos.

Fuentes de Consulta

1.- Vida y obra de Kepler. Disponible en:  https://www.biografiasyvidas.com/biografia/k/kepler.htm
2.- Vida y obra de Nicolás Copérnico. Disponible en: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/copernico.htm
3.- Vida y obra de Tycho Brahe. Disponible en: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/brahe.htm
4.- Vida y obra de Sócrates, Platón y Aristóteles. Disponible en: https://historiaybiografias.com/trilogia_1/
5.- Vida y obra de Sócrates. Disponible en: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/socrates.htm
6.- Vida y obra de Platón. Disponible en:  https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/platon.htm
7.- Vida y obra de Albert Einstein. Disponible en: http://www.kids.csic.es/cientificos/einstein.html
12.- El Renacimiento. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/440/44028103.pdf
16.- La Revolución Industrial. Clases de Historia. Disponible en: http://www.claseshistoria.com/revolucionindustrial/revolucionindustrial-movil.pdf

Ramón Ruiz Limón. Consultor e investigador en ciencias de la educación y filosofía de la ciencia.

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