viernes, 22 de marzo de 2019

El conocimiento científico y el método didáctico


6.- El conocimiento científico y su relación con el método didáctico.

Como conocimiento científico se denomina el conjunto ordenado, comprobado y sistematizado de saberes obtenidos de forma metódica y sistemática a partir del estudio, la observación, la experimentación y el análisis de fenómenos o hechos.

Para lograr este conocimiento es necesario valerse de una serie de rigurosos procedimientos que dotan los datos y las conclusiones obtenidas de validez, objetividad y universalidad.

Como tal, este tipo de conocimiento a diferencia de la religión, el mito y la superstición, es ordenado, coherente, preciso, objetivo y universal. Se estructura como un sistema verificable e interrelacionado de conocimientos que nos permiten comprender y explicar la realidad y los fenómenos de la naturaleza, de la sociedad y de todo objeto de estudio que proponga el hombre de ciencia, siempre y cuando no sea de carácter metafísico.

Una característica muy importante, es que este tipo de conocimiento se vale del método científico, que es un conjunto de normas y procedimientos por el cual un científico debe regirse para realizar un estudio o investigación cuyos resultados tengan validez científica.

El conocimiento científico se caracteriza, principalmente, por ser un saber crítico y fundamentado en los hechos o evidencias empíricas, que procede de manera metódica y sistemática; sus conclusiones son verificables; el saber que arroja es unificado, ordenado y universal; además es comunicable, racional y provisorio, que en definitiva, permite explicar y predecir hechos o acontecimientos (fenómenos) mediante leyes o principios.

Por su parte, el método científico es un proceso destinado a explicar fenómenos, y nos permite establecer relaciones entre los hechos empíricos (datos de campo) y enunciar leyes, que expliquen los fenómenos físicos del mundo, y permiten obtener además, con estos conocimientos aplicaciones útiles al hombre.

Desde Nicolás Copérnico (1443-1543), con sus ideas revolucionarias en el campo de la astronomía, fueron plasmadas en su obra sobre “las revoluciones de las esferas celestes”, escrita en 1530, vino a cambiar la concepción de que la Tierra como los planetas y estrellas giraban alrededor del sol, conocido como la “Teoría del Heliocentrismo”, que se oponía a las ideas de Ptolomeo, que proponía que la tierra era el centro del universo con su geocentrismo.

Pasando por Tycho Brahe (1546-1601), con sus observaciones de los cuerpos celestes cambiaron las creencias sobre cómo estaba organizado el universo. Sus observaciones incluyeron un estudio del sistema solar y la posición de más de 700 estrellas, siendo cinco veces más exactas que otras de la época. Es considerado como la primera mente competente en la astronomía moderna que siente ardientemente la pasión por los hechos empíricos exactos.

Johannes Kepler (1571-1630), este astrónomo vivió en una época en la cual había una confusión por la astronomía y la astrología. En su tiempo únicamente se creía que existían siete planetas (Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno) que se movían alrededor de la Tierra, y cuyas posiciones contra las estrellas que estaban fijas, se calculaba mediante la unión de desplazamientos circulares, esto se conocía como la Teoría Geocéntrica. Tuvo oportunidad de estudiar el nuevo sistema cosmológico heliocéntrico de Copérnico (1530), el cual le fue de gran ayuda para postular, sus tres leyes del movimiento planetario publicadas entre 1609 y 1619. La teoría de Kepler de órbitas elípticas apareció en su Astronomía Nova en 1609.

Galileo Galilei (1554-1642), hizo una importante aportación al estudiar la caída de los cuerpos, y con esto logró identificar, el comportamiento de un cuerpo, con esto estableció las bases para que en 1689 Isaac Newton, formulara la mecánica clásica y deteniéndonos con Francis Bacón (1561-1626), quién publico el nuevo Organum, permitió que hoy en día, tuviésemos un camino (método deductivo-hipotético) que nos permite comprender la realidad y este medio, es conocido como el método científico. Es una de las mayores herramientas intelectuales que han sido de gran ayuda tanto a los científicos como a los tecnólogos para comprender los fenómenos estudiados.

Cabe destacar, que el conocimiento científico se basa en la observación sistemática de la realidad en su medición, en el análisis de sus propiedades y características, en la elaboración de hipótesis y su comprobación; en la formulación de alternativas de acción o respuestas.

Este conocimiento es un conocimiento más acabado, más profundo, que se dirige al estudio de la esencia de la realidad, utilizando para ello métodos propios de la actividad científica.

Entonces, se puede plantear, que el proceso del conocimiento ocurre en dos grandes etapas que son: el conocimiento concreto o sensible; el pensamiento abstracto.

Como lo menciona el empirismo (corriente filosófica), el hombre conoce primeramente de forma empírica a partir de su propia vida a través de la experiencia, y luego, elabora esos conocimientos, a partir de un pensamiento teórico.

La primera fase del conocimiento ocurre a través de sus sentidos (órganos sensoriales), es decir, a través de experiencias sensibles (la sensación, la percepción y después la reflexión). El tamaño, las formas, los colores, la luz, el sonido, etc., actúan sobre los órganos de los sentidos, excitándolos y esa señal llega al cerebro y surgen en él las sensaciones.

Las sensaciones constituyen la forma elemental de la conciencia. Sin estas no sería posible el conocimiento. Sobre las sensaciones que constituyen la forma elemental de la conciencia, se construyen los demás fenómenos más complejos.

Los objetos materiales no se limitan a tener una sola característica (propiedades cualitativas y cuantitativas) sino se presentan en combinación de forma, tamaño, color, peso, etc., los órganos de los sentidos trasmiten esas sensaciones al cerebro el cual las unifica e integra y esa integración es lo que se denomina percepción.

Por tanto, la percepción es un complejo de sensaciones ligadas entre sí que corresponden a las propiedades mutuamente relacionadas de un objeto sensible. Se puede decir, que las sensaciones y percepciones son copias e imágenes de los objetos materiales, reflejo directo e inmediato del mundo físico.

Por ejemplo, las sensaciones y percepciones no reflejan la forma, el peso, la forma o volumen, el tamaño o el color en general, es decir, las propiedades cualitativas del objeto, sino las características de un objeto específico.

De la percepción reiterada de los mismos objetos, el cerebro del hombre adquiere la facultad de formar imágenes de ellos, aunque no se tengan presentas todas sus propiedades; esto es lo que se denomina nociones o representaciones mentales, o incluso se le conoce como abstracción.

Las representaciones mentales, así como las sensaciones y percepciones que le sirven de base, son reflejos del mundo físico, todo lo cual constituye la primera etapa del proceso del conocimiento.

En esta etapa tenemos el conocimiento de lo concreto sensible al formal, pero no, de aquello que constituye lo esencial en los objetos, hechos o fenómenos. En resumen, es conveniente señalar, que el conocimiento científico se construye a partir de las sensaciones y percepciones. Posteriormente se pasa al nivel de las nociones o representaciones mentales, y  a partir de una imagen que se produce en el cerebro humano por la percepción reiterada de los objetos, el sujeto puede hablar de algún objeto en particular sin que este pueda estar presente, y esto es gracias a la abstracción con la ayuda de la memoria y el recuerdo.

6.1.- ¿Cómo se construye el conocimiento científico?

La construcción del conocimiento de acuerdo con la corriente filosófica del empirismo afirma que: el sujeto cognoscente a través de sus órganos sensoriales recibe un conjunto de sensaciones que  se traducen a experiencias al estar en contacto con diversas situaciones o entornos. Por lo tanto, el desarrollo del conocimiento implica una experiencia la cual se guarda en el interior del cerebro del sujeto (memoria) como una representación mental.

Por otro lado, se tiene también el enfoque de la corriente filosófica racionalista la cual menciona que, el desarrollo del conocimiento es producto de la razón, es decir, el sujeto cognoscente construye y genera pensamientos que se convierten en ideas simples y compuestas, las cuales permiten al sujeto cognoscente ponerse en contacto con los objetos y personas en su medio ambiente.

E así como, de acuerdo con lo anterior, se puede mencionar que el desarrollo intelectual del estudiante está sujeto a las experiencias personales y al uso de la razón (inducción, deducción y analogía),  que el propio sujeto utiliza al ponerse en contacto con los planes y programas de estudio en una institución educativa.

El positivismo es una corriente filosófica que desde 1840 ha influido de manera importante en la construcción del conocimiento y en la elaboración y selección de los contenidos académicos que se integran en los planes y programas de estudio, sus representantes como Francis Bacón (1561-1626) y los empiristas ingleses John Locke (1632-1704) y David Hume (1711-1776), establecieron que la base o fundamento del conocimiento, es la experiencia, por lo que August Comte en 1840, introdujo el término “positivista”, término que estuvo muy de moda en México por Gabino Barreda del año de 1850 a 1920 (época de Juárez y Porfirio Díaz).

Comte (1850) intentaba enfatizar, que cualquier pretensión metafísica o teológica en cuanto a que ningún tipo de experiencia aprendida por vía no sensorial pudiera servir de base a un conocimiento válido. Es decir, se necesita la evidencia o los hechos.

Fue este deseo de liberar al pensamiento científico de las certezas dogmáticas que la humanidad acarreaba desde los fenicios, egipcios y griegos, más de 4000 años en donde imperaban las fuerzas invisibles, y poco la razón humana en la resolución de problemas prácticos.

Recordemos, que el hombre desde la antigüedad, tuvo necesidad de observar de forma sistemática, los ciclos de los eventos naturales que se manifestaban en su alrededor.
Por ejemplo, se dio cuenta de que la lluvia y el agua eran factores muy importantes que permitían al hombre y a su grupo, obtener alimento como fuera posible.

El hombre primitivo se percató en un momento determinado, de que la naturaleza le proporcionaba una gran parte todo lo que se necesitaba para su alimentación y con ello lograba sostener su sobrevivencia. Advierte que esto es posible, pero desconoce las razones que imperan en los fenómenos naturales.

En un momento determinado, el hombre primitivo advierte, es decir, se da cuenta que los árboles y los animales existen independientemente de la voluntad del hombre.

6.2.- ¿Cómo se explicaba el hombre primitivo éstos fenómenos o hechos?

Reconozcamos, que el hombre primitivo no explicaba lo que veía o sentía, sólo lo experimentaba, sin intenciones de querer explicar los fenómenos, o lo que sucedía a su alrededor.

Por ejemplo, el hombre veía caer la lluvia, el oleaje del mar, el flujo de agua en los ríos, y en ningún momento trataba de procurar o preocuparse por dar explicaciones a estos fenómenos.

Como puede apreciarse en lo anterior, el hombre primitivo no era capaz de reconocer semejanzas o diferencias entre las partes de los fenómenos, sólo existían, ahí estaban, frente a él, dispuestos a ser usadas por el hombre.

El hombre observa lo que está a su alrededor, no intenta de golpe o en primera instancia, explicar lo que observa, sólo presencia lo que está ahí.

Los objetos y fenómenos se suceden, como presencias frente al hombre, sin pretensión alguna, más poco a poco el hombre va asociando ideas, características que va obteniendo de cierta explicación a lo que sucede en su entorno.

Comienza con la explicación de tipo mágica, o mitológica, pero no científica, porque la explicación científica no fue, ni ha sido, la primera forma que ha empleado el hombre para encontrar las causas y orígenes de los sucesos o fenómenos naturales.

Por ello es que la ciencia, tal como la conocemos hoy en día, no es la primera o única forma de explicación que ha dado el hombre para comprender los fenómenos que se suceden en su interior y en el exterior.

Entonces el hombre a lo largo de su historia, ha venido acumulando experiencias. Éstas no se dan de un día para otro, sino que requieren de periodo de tiempo, a veces, sumamente prolongados.

Mientras los fenómenos naturales se explicaron por fuerzas sobrenaturales, no había mayor problema, la explicación estada dada por causa de los dioses que actuaban como fuerzas invisibles sin que los hombres pudieran intervenir en sus destinos.

La ciencia a través de los instrumentos que utiliza, intenta dar sentido a los fenómenos que estudia, es una fuerza que la hace avanzar, la hizo nacer: el porqué, es decir, intenta encontrar las razones a través de leyes naturales del comportamiento de los fenómenos naturales. Por qué existe la vida, el aire, el agua, el fuego, los sismos, los maremotos, las tormentas, etc.

Junto con la magia, la mitología y la religión, la ciencia es una forma de explicar el porqué de las cosas, es decir, porqué suceden, cuándo suceden, y cómo suceden y para qué suceden y quién hace que sucedan.

La ventaja que tiene la ciencia sobre la religión, la magia y los mitos, es que mientras que estas explican las cosas de una manera determinada  y contundente, y sin razones que permitan la comprensión humana, la ciencia en lo contrario da suficientes argumentos provenientes de las observaciones sistemáticas y de datos empíricos recogidos de los fenómenos.

Actualmente, estas prácticas sobre las explicaciones de los fenómenos naturales están vigentes en nuestra sociedad actual. Los problemas naturales y sociales, se intentan aclarar a través de  explicaciones desde la religión, la magia, el mito y la ciencia.

Por ello, no hay que olvidar que la ciencia es una posibilidad de explicar lo que existe en la realidad, es una forma de responder a las interrogantes que el hombre se ha planteado a lo largo de la historia con respecto a los fenómenos naturales y sociales.

Y para ello, habrá que reconocer de igual manera desde la lógica de la ciencia, a una pregunta le suceden no una, sino varias respuestas.

En su caso, la religión, si es el caso de dar explicación sobre un fenómeno, tiene todo resuelto cómodamente: todo le atribuye a Dios, quien todo lo puede, o bien, todo es voluntad del Todopoderoso.

Por su parte, la ciencia es un constante preguntarse y responderse, es decir, esta siempre presenta la dialéctica, en el análisis y comprensión de los fenómenos naturales y sociales.

La magia, el mito y la religión también formulan y tienen respuestas. La diferencia está en la lógica, es decir, en las leyes que dirigen al pensamiento humano, y que se emplea, tanto para preguntar, como para responder a las preguntas construidas.

Y en esta lógica está la diferencia entre aceptar o rechazar un suceso o hecho que sucede en determinado lugar.

Por lo tanto, cabe hacerse la pregunta siguiente: ¿Qué nos permite la ciencia o investigación científica?

Nos permite acercarnos al conocimiento de la realidad, es decir, a una parcela  desde una aproximación sistemática de la misma.

Conocer significa averiguar, indagar, investigar, urgir, para el ejercicio de las facultades del pensamiento básico y superior, que posee el hombre, para poder cuestionar a la naturaleza sobre las cualidades, las relaciones de semejanzas y diferencias entre las cosas u objetos de conocimiento.

¿Cómo podemos acercarnos a los fenómenos que ocurren en nuestro entorno?

A través de la perspectiva científica, es decir, utilizando el método científico, ya que solo de esta manera, al  utilizar un método podemos lograr llegar a comprender un objeto de conocimiento.

El método, es el camino, es la vía que se orienta a la consecución de determinados objetivos o metas. Intenta buscar, sistemáticamente las soluciones a los problemas que suceden en la naturaleza.

Debemos de investigar que hay detrás de todo fenómeno. Y así, proponer alternativas de solución a los problemas sociales y personales.

En el caso de la educación, se cuenta con la investigación cualitativa (método inductivo) y cuantitativa (método deductivo), una utiliza el enfoque del positivismo lógico, el experimento y el análisis estadístico para encontrar la solución a los problemas. Por otro lado, está el estudio de casos, la investigación acción y la investigación participativa para desarrollar y diseñar proyectos educativos que permitan mejorar los problemas que se encuentran en la educación.

Como podemos apreciar, el pensamiento positivista ha influido también en los estudios de historia, teología, ética y educación. En su aplicación a las ciencias sociales, sin embargo, por lo común se admite que el positivismo implica dos postulados estrechamente relacionados.

El primero, es que los objetivos, los conceptos y los métodos de las ciencias naturales son aplicables a las indagaciones científico-sociales.

El segundo, es la convicción de que el modelo de explicación utilizado en las ciencias naturales, proporcionan las normas lógicas en base a las cuales pueden valorarse las explicitaciones dadas por las ciencias sociales.

Por eso, muchas interpretaciones positivistas de la teoría educativa y la investigación educativa, propugnan estrategias de investigación en la lógica y la metodología de las ciencias naturales. Por ejemplo un autor menciona que:

La construcción de teorías educativas, en cuanto constituyen una actividad racional, está sometida a las mismas normas que las instancias paradigmáticas de teorización que encontramos en la ciencia. Y en cuanto no constituye una actividad racional, supone una pérdida de tiempo pretensiosa y desdeñable.

La ciencia, y sólo ella, proporciona una actitud científica neutral, porque sólo ellas, suministra métodos que garantizan un conocimiento no contaminado por preferencias subjetivas e inclinaciones ideológicas personales. Y puesto, que tales métodos son uniformemente aplicables tanto a los fenómenos naturales, como a los sociales, introduciendo en la educación conducirán a un cuerpo de teoría educativa que nos revele lo que sucede realmente en los contextos escolares, en vez de estipular lo que alguna otra persona cree que debería de suceder.

Por tanto, el desarrollo del conocimiento  supone un proceso de "elaboración" en el sentido que el alumno selecciona y organiza las informaciones que le llegan por diferentes medios, el profesor es solo un mediador entre la información y el alumno, ya que este permite guiar al alumno para que se apropie de los contenidos académicos pertinentes. El facilitador entre otros, estableciendo relaciones entre los mismos.


 6.3.- Modelo de enseñanza basado en el constructivismo

Actualmente en el sistema educativo mexicano, se adopta la perspectiva teórica de corte constructivista, la cual propone que, el sujeto construye su propio conocimiento. Cuando un sujeto se enfrenta a una nueva información, éste se apropia de ellas en  función de una información previa, y la experiencia que posee, de tal manera que, de acuerdo a esos factores, el sujeto construye un significado propio sobre tal información.

El constructivismo nace como una corriente epistemológica, y en él está presente el debate entre posturas como el idealismo (en donde esta corriente filosófica postula que toda la realidad que percibe el sujeto es parte de las ideas que emanan de su conciencia), la corriente empirista, señala que todo conocimiento ha tenido que pasar por los órganos sensoriales de un sujeto producto de experiencias a las que ha estado expuesto, y es así como se construye el conocimiento, y como se había mencionado líneas atrás, la corriente racionalista que menciona que todo conocimiento es producto de la razón. Sin embargo, algunos autores otorgan un énfasis mayor a estos postulados según el enfoque particular que adopten.

Quizá uno de los hechos más relevantes y llamativos de los últimos años, en lo que a teorías del conocimiento, del aprendizaje y de la enseñanza se refiere, ha sido el creciente consenso en torno de la concepción constructivista.

Tanto la epistemología de las diferentes disciplinas, como la psicología cognitiva y las teorías del aprendizaje y la psicología de la instrucción o de la educación, han abandonado progresivamente las concepciones epistemológicas realistas o empiristas y las teorías del aprendizaje asociacionistas.

Gómez-Granell y Coll mencionan, que estudios procedentes de estos campos coinciden en afirmar que el conocimiento no es el resultado de una mera copia de la realidad preexistente, sino de un proceso dinámico e interactivo, a través del cual la información externa es interpretada y reinterpretada por la mente que va construyendo modelos explicativos cada vez más complejos y potentes.

Conocemos la realidad por medio de los modelos que construimos para explicarla, y que son siempre susceptibles de ser mejorados o cambiados.

Concretamente en la investigación realizada en el campo de la didáctica o la psicología de la instrucción, este hecho, junto con la aceptación del principio básico constructivista de que todo conocimiento nuevo se construya a partir de otro anterior; ha dado como resultado el que hoy exista una abundante información sobre las ideas o concepciones de los alumnos acerca de los diferentes contenidos escolares, así como sobre las representaciones de los sujetos en los diferentes dominios del conocimiento.

Dentro de estas representaciones de los sujetos se encuentra un elemento muy importante: el contexto. Desde la concepción constructivista, que propugna por la importancia, y cabe decir, también la relevancia del contexto, el estudio de la actividad constructiva de los alumnos se trasladaría del laboratorio al aula. En el aula, el conocimiento se construye gracias a un proceso de interacción entre los alumnos, el profesor y el contenido de enseñanza.

Estudiar los procesos de enseñanza-aprendizaje dentro del aula implica analizar no sólo la actividad constructiva del alumno (ideas previas sobre el contenido, predisposición o motivación para el aprendizaje del mismo, etc.), sino también los mecanismos de influencia o de ayuda pedagógica que le permiten construir y actualizar sus conocimientos.

Al respecto, Hernández y Sancho mencionan que para la psicología y la epistemología contemporáneas, la fuente del conocimiento no radica en los objetos (epistemología empirista) ni en el sujeto (racionalismo innatista), sino en su relación interactiva.

Este interaccionismo es constructivo en dos sentidos: por un lado, el sujeto construye un modelo de la realidad ajustándolo a sus modelos internos y, por otro lado, construyen unos esquemas mentales que se adecuan a la realidad, realizando una progresiva diferenciación y reorganización de tales esquemas.

Pero antes de continuar, es preciso y necesario dilucidar dos corrientes dentro del constructivismo. Por un lado se encuentra D. Ausubel y Novak, con la teoría de la elaboración y la teoría del cambio conceptual, las cuales se centran más en cómo el alumno organiza el contenido de sus conocimientos.

La otra corriente, representada por J. Piaget y sus colaboradores, se fija más en cómo la persona va desarrollando sus estructuras operatorias.

Ordoñez menciona que ambas corrientes influyen de diverso modo en la fundamentación de un diseño y desarrollo curricular. De la corriente construcción de contenidos se pueden extraer cuáles son las exigencias previas del sujeto para procesar información y también cómo se han de organizar los contenidos para proporcionar una enseñanza eficaz.

Por su parte, la epistemología genética de Piaget, al determinar qué instrumentos mentales usa el alumno en sus tareas de aprendizaje, es el origen de una serie de decisiones sobre la pertinencia y no pertinencia de contenidos, y sobre todo, acerca del proceso que ha de seguir el profesor en su enseñanza. En el adulto se encuentran todos los niveles de conducta por los que pasa su desarrollo intelectual.

Aunque Piaget no formuló una teoría del aprendizaje de manera implícita, sus estudios de la génesis sobre la inteligencia y la epistemología genética, esto es, el estudio de la génesis de la adquisición del conocimiento, han aportado algunos principios de gran importancia para la planificación y puesta en práctica de la enseñanza.

 6.3.1.- Los principios más relevantes para informar sobre la toma de decisiones educativas, según Pérez Gómez, son los siguientes:

a)    La gran significación que las actividades sensoriomotrices de discriminación y manipulación de objetos tienen para el desarrollo de las actividades cognitivas superiores. Estas estrategias, que sólo se suelen tener en cuenta en la educación infantil, son la base para las estrategias del pensamiento formal.
b)    El papel del lenguaje como instrumento insustituible en las operaciones más complejas. Los niveles superiores del pensamiento exigen un medio de expresión, un vehículo de transporte, que permita la variabilidad y reversibilidad operacional.
c)    La significación de la cooperación para el desarrollo de las estructuras cognitivas. El intercambio de opiniones y la comunicación de diferentes puntos de vista son necesarios para superar el egocentrismo del conocimiento infantil y permiten el distanciamiento que exige la conquista de la madurez intelectual.
d)    La distinción y la vinculación entre desarrollo y aprendizaje. No todo aprendizaje favorece el desarrollo. Es necesario tender a la integración de las adquisiciones, al perfeccionamiento y transformación progresiva de las estructuras y esquemas cognitivos de los individuos.
e)    La estrecha vinculación entre las dimensiones estructura y afectiva de la conducta. El aspecto cognoscitivo de las conductas consiste en su estructuración y el aspecto afectivo en su energética.


Los seguidores de Piaget han profundizado en el estudio del aprendizaje escolar, en la búsqueda de una explicación para los aprendizajes relativos a las estructuras cognitivas y las destrezas intelectuales de nivel superior. Los postulados constructivistas sobre el aprendizaje los resume Carretero de la siguiente manera:

a)    El aprendizaje es un proceso constructivo interno. La información presentada a un individuo ha de ser reconstruida por éste mediante una experiencia interna. Esto no se produce de manera espontánea y puede recibir ayuda del entorno de la enseñanza por medio de la organización adecuada del material, los aspectos perceptivos, el estilo de enseñanza, etcétera.
b)    El grado de aprendizaje depende del desarrollo cognitivo del individuo.
c)    El aprendizaje consiste en un proceso de reorganización interna. Desde que se recibe la información hasta que se asimila por completo, se pasa por una serie de fases en las que se van modificando esquemas sucesivos hasta comprender plenamente esta información.
d)    La estrategia más eficaz para lograr el aprendizaje es la creación de contradicciones o conflictos cognitivos. El maestro ha de crear conflictos entre lo que los alumnos ya saben y lo que deberían de saber. En la enseñanza secundaria, mediante una estrategia docente adecuada, se puede presentar la contradicción si se conoce previamente lo que saben los alumnos, para sugerir o trata de buscar soluciones.
e)    El aprendizaje se favorece enormemente mediante la interacción social. El que aprende no sólo piensa sino también actúa. Por ello, el papel de la imitación y el esfuerzo son fundamentales para favorecer el aprendizaje.

Pero la construcción que cada individuo realiza del conocimiento, el proceso que el estudiante sigue para construir su aprendizaje, aunque tiene leyes propias no es impermeable a la acción del profesor y a la intervención pedagógica.

Por ello cabe preguntarse, ¿qué debe hacer el profesor para facilitar el aprendizaje de los alumnos?

Aunque no existe una única respuesta, es posible tener en cuenta, tal y como lo señala Coll, que el papel del profesor es fundamental en la tarea de construcción del aprendizaje, siempre y cuando:

a)    Se lleve a cabo el proceso de interacción de los actores del sistema educativo de forma sistemática y planificada en torno a la realización de tareas de aprendizaje.
b)    Se tenga en cuenta que sin la participación del profesor se puede producir un aprendizaje espontáneo, un proceso de desarrollo, pero no un acto educativo.
c)    No se pierda de vista que los procesos de enseñanza y aprendizaje tienen tres ejes principales que son: el alumno que lleva a cabo el aprendizaje; los objetos de conocimiento que constituyen el contenido del aprendizaje, y el profesor que actúa, es decir, que enseña, con el fin de favorecer el aprendizaje de los alumnos.

Si se aceptan las premisas anteriores, se hace necesario: a) identificar las pautas y secuencias interactivas que favorecen al máximo el proceso de construcción del conocimiento, y b) mostrar los procesos mediante los cuales la interacción profesor-alumno incide sobre la actividad autoestructurante del alumno.

Pero, sobre todo, es necesario no perder de vista lo que sería la premisa fundamental del enfoque constructivo del aprendizaje: todo conocimiento resulta de la organización de un conocimiento anterior y toda nueva adquisición que tenga la impronta de la novedad se pone en relación con lo que se ha adquirido previamente.

Esto hace del docente un intérprete de lo que el alumno sabe, lo que le ha de servir como punto de partida para planificar nuevas situaciones de enseñanza y favorecer el aprendizaje, según la forma en la que cada alumno transforma la información y las diferentes organizaciones de los saberes disciplinares en conocimiento propio.

Como puede apreciarse en las líneas anteriores, este modelo constructivista va más allá de querer desarrollar las habilidades de enseñanza esenciales: pretende desarrollar el pensamiento de nivel superior y el pensamiento crítico.

Además, de adquirir la comprensión profunda de un tema específico y de usar los procesos cognitivos básicos, el desarrollo del pensamiento brinda entrenamiento en metacognición y la formación de actitudes y disposiciones asociadas con el pensamiento.

La enseñanza para el desarrollo del pensamiento y para la comprensión profunda del contenido enfatiza altos niveles de compromiso por parte de los alumnos y promueve la discusión en clase. Al mismo tiempo, insiste en adquirir conocimiento: el conocimiento en sí y el aprendizaje en el contexto.

Desalienta la enseñanza que se basa en la memorización y la exposición por parte del docente, desalienta la formación de alumnos pasivos y la adquisición del conocimiento en forma de conceptos aislados.

Este modelo está basado en la idea, de que el alumno construya su propia comprensión del mundo físico, en lugar de aprenderlo como una forma previamente organizada.

Requiere de docentes capacitados para indagar y guiar el pensamiento del alumno. La eficacia del modelo depende del docente como líder activo en la tarea de ayudar a los alumnos a procesar información.

6.3.2.- Algunos de los modelos basados en el constructivismo son:

  1. Modelo inductivo: una visión constructivista del aprendizaje (Jean Piaget). Consiste en enseñar conceptos generalizaciones, principios y hacer hincapié en el pensamiento superior y crítico.
  2. Modelo de adquisición de conceptos (Joyce y Weil). Reforzar la comprensión de conceptos y practicar el examen de las hipótesis.
  3. Modelo integrativo (Hilda Taba). Enseñanza inductiva, fundada en el constructivismo; enseñar relaciones entre hechos, concepciones, principios y generalizaciones organizados en cuerpos de conocimientos.
  4. Modelo de enseñanza directa (Brophy y Good; Rosenshine y Steven). Enseña conceptos basada en la investigación de la eficacia docente, la teoría del aprendizaje por observación y el trabajo de Vigotsky. Introducción, práctica guiada y práctica independiente.
  5. Modelo de exposición y discusión (Ausubel). Basado en la teoría de  esquemas y en el aprendizaje significativo, enseña cuerpos organizados de conocimiento.
  6. Modelo de indagación (Suchman). Resolución de problemas basado en la evidencia, comienza con un problema o pregunta.
  7. Modelo de aprendizaje cooperativo (Sharon, Slavin Johnson y Johnson, Eggen y Kauchak). Grupo de estrategias de enseñanza que comprometen al alumno a trabajar en colaboración para alcanzar metas comunes.

6.3.3.- Reflexiones en torno a los modelos de enseñanza.

Los modelos mencionados anteriormente, no son únicos ni excluyentes, aunque cada uno representa un particular modo de enseñanza. Igualmente, para aplicar las teorías del aprendizaje a la enseñanza, es necesario seleccionar una base de alternativas teóricas y de sus enfoques.

Se pueden formular varias tesis sobre los modelos de enseñanza disponibles. Para Joyce y Weil, la primera tesis dice que existe un número considerable de enfoques alternativos en la enseñanza.

Muchos son prácticos y pueden, si se quiere, aplicarse en las aulas. Son, además, bastante diferentes entre sí para cambiar probablemente el resultado.

La segunda tesis dice que los métodos de enseñanza diferencian entre los que aprenden y en cómo se aprende. La diferencia es probabilística. Unos métodos propician ciertos resultados y hacen que disminuyan otros. Realmente garantizan la seguridad de un resultado.

Según la tercera, los alumnos son un elemento decisivo del aprendizaje, reaccionando de modo diferente a métodos diferentes. La combinación de personalidad, aptitudes, habilidades y rendimientos forman estilos de aprendizaje, de manera que no hay dos personas que reaccionen de la misma manera a un modelo determinado.

Teniendo esto en cuenta, la tarea de la escuela y del profesor es proveerse de una serie de modelos que puedan aplicar según sus objetivos, adaptar a ciertos sujetos y combinar entre sí para crear centros de aprendizaje completos.

El progreso de la enseñanza consiste en el dominio creciente de una variedad de modelos de enseñanza y en la capacidad de usarlos con eficacia, y de acuerdo con el tipo de asignatura. Ciertos modelos son más apropiados que otros para ciertos currículos.

El currículum define el papel docente, así como las competencias necesarias. Por ejemplo, un profesor de biología de nivel medio que utiliza los materiales del comité de estudios de ciencias biológicas, querrá dominar el método inductivo apropiado para sacar el mejor partido de ciertos materiales.

O bien, un profesor de ciencias sociales de nivel básico que pretende enseñar a los alumnos qué son los valores, necesitará dominar los modelos apropiados (método deductivo) para poder analizar los valores y los problemas públicos.

Una vez que el profesor domina el repertorio “básico” de modelos de enseñanza apropiados, los ampliará aprendiendo nuevos modelos y combinando y transformando los básicos para crear otros.

En el trabajo de un tema objeto de estudio u objeto de enseñanza de tipo social, el profesor utilizará, por ejemplo, el método inductivo para enseñar e interpretar gráficos y un modelo de dinámica de grupos para afrontar un problema social.

Una realización docente avanzada mezclará adecuadamente los métodos oportunos. Los buenos profesores crean nuevos modelos y los prueban en su trabajo, combinando apropiadamente los modelos e ideas de los demás.

Ahora bien, en cuanto a la relación entre un método y estilo de aprendizaje, primero hay que ver cómo las características del sujeto se relacionan con los modelos disponibles.

También son importantes el contenido de enseñanza y el material (recursos y materiales didácticos), por su fuerte relación con el método de enseñanza. Por ejemplo, el contenido de un curso de algoritmos o conceptos matemáticos pueden variar de una clase a otra y la elección de opciones dentro de un área amplia define la oportunidad de aprender.


En la educación secundaria, por ejemplo, con respecto a la asignatura de educación física se enseña un deporte más ampliamente que otro, y este caso no sucede en la escuela primaria. Ya que en la educación primaria, el deporte es una actividad que se le asigna menos horas que las demás asignaturas.

Debemos de reconocer, que algunas asignaturas tienen una orientación más teórica y otros, requieren de más práctica. En los bloques de estudio que se presentan en la asignatura de español se puede insistir más en la poesía, la narración, el cuento, la entrevista, el texto informativo, el discurso o la gramática. La selección continua de contenidos de enseñanza es una función importante en la educación pública.

De modo semejante, los materiales didácticos ejercen gran influencia en el medio de aprendizaje. En los cursos de nivel de maestría, algunos profesores utilizan el texto básico para la lectura, otros emplean redacciones del equipo docente y otros más le dan libertad a los alumnos, para que busquen sus fuentes de referencia. Como se puede apreciar, los mismos materiales en forma y estructura difieren significativamente de acuerdo con su uso. Por ejemplo, en el caso de los materiales audiovisuales, estos  tienen propiedades muy diferentes al material escrito.

Los contenidos y los materiales integran datos sensoriales sobre los que se construye el aprendizaje. El método didáctico de enseñanza-aprendizaje que se utilice en la asignatura transforma contenidos y materiales por el énfasis que pone y el proceso que dirige.

Por ejemplo, unos modelos didácticos realizan aplicaciones axiológicas de los contenidos, otros insisten en la retención de datos, y otros se concentran en los conceptos y en el proceso de investigación. Así, la selección de un método enseñanza  ayuda favorablemente para algunos aspectos del contenido y pero reduce significativamente  otros.

El proceso del método didáctico de enseñanza-aprendizaje en cuestión lo aprende el alumno a medida que aprende de un modo determinado los contenidos de estudio, y en función de las características de la asignatura.

Los modelos que se basan en la investigación enseñan tanto los contenidos, como el propio método de pensar. Además, un modelo de enseñanza crea un ambiente social en clase, y este sistema social se aprende también.

Los modelos que suponen procesos colaborativos crean sistemas del mismo tipo que exigen que los alumnos aprendan la técnica de colaboración y discusión. Los que propugnan competitividad producen sistemas sociales de competencia que se viven y se aprenden. Así pues, un método didáctico de enseñanza-aprendizaje define un estilo de enseñanza-aprendizaje, un proceso y un sistema social que influye en la conducta de los individuos entre sí, tanto de profesores como de alumnos.

Al comparar varios modelos de enseñanza, se observan notables diferencias. Algunos se asemejan en el proceso, otros en el clima social y otros en el contenido. Otros igualmente, se diferencian en estos y otros aspectos.

Como ya se mencionó líneas atrás, pocos modelos son buenos para un solo objetivo educativo, aunque algunos persiguen un fin especial. Seleccionar un método didáctico específico no significa seleccionar un objetivo de enseñanza.

Como puede apreciarse en el campo de la educación, con respecto a la comprensión del proceso enseñanza-aprendizaje, se requiere de una variedad de modelos didácticos para definir un currículum entero, pero sobre todo que sea plenamente integral, aunque uno puede ser la base.

La mayoría de los métodos se combinan con otros métodos para aumentar la eficacia y la variedad de acuerdo a las características de la asignatura que se imparta; los profesores deben aprender a seleccionar los modelos más apropiados para facilitar el aprendizaje significativo.

Cada modelo didáctico potencia cierto tipo de aprendizaje para algunos sujetos, pero la mayoría produce efectos positivos sobre aprendizajes diversos, es decir, siempre de acuerdo con los contenidos de enseñanza y con el tipo de asignatura.


Hay algo que se desea enfatizar antes de terminar este apartado, algo que es muy importante a resaltar en estas reflexiones: el sujeto que aprende, el alumno, es quien hace el aprendizaje y la persona más influyente en la situación de aprendizaje y la enseñanza, es decir, él es el protagonista en la educación. Su edad, su inteligencia, sus conocimientos previos, sus estructuras cognitivas, su madurez psicológica y lógica, su adaptación, su creatividad, su motivación personal son factores más importantes que cualquier elemento del sistema.

Debido a la oportunidad de aprender un material de enseñanza (asignatura escolar), la capacidad del estudiante es la que determina el resultado en el proceso de enseñanza-aprendizaje, más que otros factores. Sin embargo, la enseñanza puede favorecer que el alumno se desarrolle en cierta dirección.

Por lo tanto, los profesores al utilizar la metodología apropiada en la educación básica, permitirán al alumno una enseñanza eficaz, que favorezca la construcción de un conocimiento significativo que pueda aplicar para resolver problemas que se presentan en su vida cotidiana.

Una enseñanza puede ser eficaz, y de gran utilidad práctica, cuando su contenido de enseñanza este en relación con los problemas del estudiante y de la sociedad, esto puede ser una herramienta muy  poderosa, si todos los profesores del sistema educativo mexicano se centran en utilizar y aplicar una metodología ecléctica de la Enseñanza que permita guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje esta ayudara al estudiante para aprovechar adecuadamente su creatividad y en seleccionar las estrategias de estudio más adecuadas y eficaces que favorezcan la clase y el pensamiento lógico y crítico.

Es probable que los estudiantes sean más creativos a mediano o corto plazo, sin embargo, los alumnos seguirán aprendiendo datos, conceptos, teorías y habilidades personales, pero sin olvidar que contaran con una metodología, como es el caso de una Metodología eclética  que pueden utilizar por sí mismo cuando lo deseen.

6.4.- El lenguaje técnico y científico, y la historia del método pedagógico.

Hoy en día, el mundo necesita de hombres y mujeres, que aprovechen adecuadamente los pensamientos cotidianos, con actitud lógica y científica, para construir un mejor lugar en donde vivir y convivir.

El lenguaje, es una forma de expresión o medio a través del cual se manifiesta el pensamiento humano. Algunos estudiosos consideran que es el vehículo más importante a través del cual el ser humano manifiesta sus ideas, sentimientos y efectos. El lenguaje en sí, comprende un amplio campo de la cultura de la humanidad.

La educación que se imparta en las instituciones de educación pública deben de aprovechar el lenguaje como una oportunidad, al darle énfasis a partir de los vocablos básicos de uso común, que el alumno en el proceso educativo ha venido adquiriendo, por tanto, requiere aprender para entender los conceptos científicos y técnicos que marcan los programas escolares establecidos en los planes y programas de estudio.

Cuando los vocablos que se utilizan en la ciencia o en la técnica han sido entendidos en toda su extensión; cuando el educando ha captado el contenido de la palabra, la ha conceptualizado diferenciándola de otros términos; cuando ha logrado desprenderse de la simbología y elevarse a la compresión, puede avanzar con seguridad en el conocimiento de este tipo de lenguaje.

El español como nuestro lenguaje natal, es rico en vocablos y también en géneros literarios. El avance en el conocimiento de las estructuras gramaticales y la comprensión de los términos científicos y técnicos constituye el punto de partida para continuar con el enfoque comunicativo y funcional del español, lo que permitirá a los alumnos utilizar sus habilidades mentales como herramienta para la adquisición de conocimientos dentro y fuera de la escuela y como medio para su desarrollo intelectual.

Por lo tanto, es importante que a través de la asignatura de español puedan crearse actividades para que el alumno fortalezca sus habilidades de lectura y escritura, desarrolle su capacidad de argumentar, confrontar ideas, fundamentar opiniones y discutir sobre diversos temas en diferentes contextos situacionales.

Por otro lado, tenemos a las matemáticas, las cuales son hoy en día, una de las ciencias formales más activas y dinámicas; ya que tienen un uso práctico en todos los aspectos de las actividades humanas, desde la vida cotidiana hasta la producción y la investigación científica.

Para ello debemos de orientar en la escuela el aprendizaje de las matemáticas hacia el desarrollo y potencialización de las habilidades mentales o intelectuales, respondiendo a la necesidad constante que tienen los alumnos de adquirir nuevos conocimientos y de apropiarse de un lenguaje técnico y científico; esto se hace posible para todos, dejando de un lado la idea de que son exclusivas de un grupo reducido de personas, y que se conviertan en especialistas, para considerar que todos podemos aprender y contribuir a mejorar las condiciones de la calidad de vida a través del uso adecuado de la matemáticas y del lenguaje.

Por lo anterior, se pretende aprovechar en el proceso de enseñanza-aprendizaje  los contenidos escolares de las asignaturas establecidas en los planes y programas de estudio, con la ayuda de las distintas capacidades mentales del educando tales como: la observación, comparación, reversibilidad del pensamiento, etc., evitando incurrir en el terreno del aprendizaje memorístico y mecánico que obstaculiza el proceso de la educación integral y de calidad. Para lograr aprendizajes significativos que pueda utilizar en la vida cotidiana el estudiante para resolver problemas que se le presentan en su entorno.

Es conveniente recordar, que en las últimas décadas, la ciencia Pedagógica, así como la Didáctica, han alcanzado altos niveles de desarrollo, motivo por el cual es importante llevar al terreno operativo y práctico dichos logros, y que mejor que en las instituciones de educación pública.

Por lo tanto, debemos de reconocer que es el momento de adecuar las estructuras de trabajo escolar, en concordancia con la evolución y desarrollo de la ciencia Pedagógica y acorde a las exigencias del nuevo educando que está en formación.

Para ello, tendrá que propiciarse en el maestro la convicción de que está manejando una ciencia, la ciencia pedagógica, esto hará surgir un nuevo método, el método que conduce a “hacer descubrir” evitando la transmisión del conocimiento.

La función del maestro en esta nueva perspectiva, es dirigir la capacidad innata de aprendizaje del alumno, motivándolo y colocándolo en las mejores situaciones reales que sean favorables para su desarrollo intelectual. Para que accionándolo primero sobre los objetos de conocimiento y posteriormente sobre los conceptos o abstracciones, logre re-descubrir o re-inventar el conocimiento por sí mismo, encaminándolo a los campos de la observación sistemática y a la experimentación científica, a las áreas de estudio crítico y lógico, a los medios de la investigación.

Mientras la escuela pública en México, no sea capaz de formar mujeres y hombres que aprovechen adecuadamente las habilidades del pensamiento y la razón, con actitud lógica y capacidad científica, sin despojarlos de su sensibilidad hacia la humanidad, no pasaran de ser únicamente reproductores de la información. Sin embargo, cuando se logra que el estudiante avance más allá de lo cotidiano, entonces es posible construir nuevas formas de conocimiento a través del pensamiento lógico y crítico, aunque recordemos que estos son únicamente los andamiajes del pensamiento científico.

Por tanto, el profesor no podrá sentir la satisfacción de su acción pedagógica en su quehacer docente, hasta que logre encontrar las mejores y eficaces estrategias de aprendizaje que le permitan hacer significativos los contenidos que proporciona en su tarea docente en el aula con los estudiantes.



6.5.- Fuentes de consulta

1.-Significado de conocimiento científico. Disponible en: https://www.significados.com/conocimiento-cientifico/
2.- Diez 10 aportaciones de Nicolás Copérnico a la ciencia y sociedad. Disponible en: https://invdes.com.mx/ciencia-ms/diez-10-aportaciones-nicolas-copernico-la-ciencia-sociedad/
3.- Tycho Brahe: bibliografía y aportes a la ciencia. Disponible en: https://www.lifeder.com/aportaciones-tycho-brahe/
4.- Johannes Kepler: Biografía, Aportaciones, leyes y más. Disponible en: https://personajeshistoricos.com/c-astronomia/johannes-kepler/
5.- Conocimiento científico. Disponible en: https://www.ecured.cu/Conocimiento_cientifico
6.- Ruiz Limón, Ramón. El conocimiento científico y sus etapas. Disponible en: http://www.index-f.com/lascasas/documentos/lc0256.pdf
7.- Ruiz Limón, Ramón. Historia y evolución del pensamiento científico. Disponible en: https://asodea.files.wordpress.com/2009/09/ruiz-limon-ramon-historia-de-la-ciencia-y-el-metodo-cientifico.pdf
8.- El conocimiento científico y sus etapas. Disponible en: http://www.ingenieria.unam.mx/~guiaindustrial/solucion/info/3/3.htm

Ramón Ruiz Limón
Escritor de libros como:
Historia y evolución del pensamiento científico, el conocimiento silencioso, la psicología y sus aplicaciones, el método científico y sus etapas, el viaje al poder de la conciencia, el poder de los dichos de la boca y el pensamiento, entre otros.

Asesor en la redacción de Tesis: Licenciatura, Maestría, Doctorado y Postdoctorado, en español e inglés.

Detroit, Michigan, USA, Winter, 1998.


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