6.-
El conocimiento científico y
su relación con el método didáctico.
Como
conocimiento científico se
denomina el conjunto ordenado, comprobado y sistematizado de saberes obtenidos
de forma metódica y sistemática a partir del estudio, la observación, la
experimentación y el análisis de fenómenos o hechos.
Para
lograr este conocimiento es necesario valerse de una serie de rigurosos
procedimientos que dotan los datos y las conclusiones obtenidas de validez,
objetividad y universalidad.
Como
tal, este tipo de conocimiento a diferencia de la religión, el mito y la
superstición, es ordenado, coherente, preciso, objetivo y universal. Se estructura
como un sistema verificable e interrelacionado de conocimientos que nos
permiten comprender y explicar la realidad y los fenómenos de la naturaleza, de
la sociedad y de todo objeto de estudio que proponga el hombre de ciencia,
siempre y cuando no sea de carácter metafísico.
Una característica
muy importante, es que este tipo de conocimiento se vale del método científico,
que es un conjunto de normas y procedimientos por el cual un científico debe
regirse para realizar un estudio o investigación cuyos resultados tengan
validez científica.
El conocimiento científico se
caracteriza, principalmente, por ser un saber crítico y fundamentado en los
hechos o evidencias empíricas, que procede de manera metódica y sistemática;
sus conclusiones son verificables; el saber que arroja es unificado, ordenado y
universal; además es comunicable, racional y provisorio, que en definitiva,
permite explicar y predecir hechos o acontecimientos (fenómenos) mediante leyes
o principios.
Por su
parte, el método científico es un
proceso destinado a explicar fenómenos, y nos permite establecer relaciones
entre los hechos empíricos (datos de campo) y enunciar leyes, que expliquen los
fenómenos físicos del mundo, y permiten obtener además, con estos conocimientos
aplicaciones útiles al hombre.
Desde
Nicolás Copérnico (1443-1543), con
sus ideas revolucionarias en el campo de la astronomía, fueron plasmadas en su
obra sobre “las revoluciones de las esferas celestes”, escrita en 1530, vino a
cambiar la concepción de que la Tierra como los planetas y estrellas giraban
alrededor del sol, conocido como la “Teoría del Heliocentrismo”, que se oponía
a las ideas de Ptolomeo, que proponía que la tierra era el centro del universo
con su geocentrismo.
Pasando
por Tycho Brahe (1546-1601), con sus
observaciones de los cuerpos celestes cambiaron las creencias sobre cómo estaba
organizado el universo. Sus observaciones incluyeron un estudio del sistema
solar y la posición de más de 700 estrellas, siendo cinco veces más exactas que
otras de la época. Es considerado como la primera mente competente en la
astronomía moderna que siente ardientemente la pasión por los hechos empíricos
exactos.
Johannes Kepler
(1571-1630), este astrónomo vivió en una época en la cual había una confusión
por la astronomía y la astrología. En su tiempo únicamente se creía que existían
siete planetas (Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno) que se
movían alrededor de la Tierra, y cuyas posiciones contra las estrellas que
estaban fijas, se calculaba mediante la unión de desplazamientos circulares,
esto se conocía como la Teoría Geocéntrica. Tuvo oportunidad de estudiar el
nuevo sistema cosmológico heliocéntrico de Copérnico (1530), el cual le fue de
gran ayuda para postular, sus tres leyes del movimiento planetario publicadas
entre 1609 y 1619. La teoría de Kepler de órbitas elípticas apareció en su
Astronomía Nova en 1609.
Galileo Galilei
(1554-1642), hizo una importante aportación al estudiar la caída de los
cuerpos, y con esto logró identificar, el comportamiento de un cuerpo, con esto
estableció las bases para que en 1689 Isaac
Newton, formulara la mecánica clásica y deteniéndonos con Francis Bacón (1561-1626), quién
publico el nuevo Organum, permitió
que hoy en día, tuviésemos un camino (método deductivo-hipotético) que nos
permite comprender la realidad y este medio, es conocido como el método
científico. Es una de las mayores herramientas intelectuales que han sido de
gran ayuda tanto a los científicos como a los tecnólogos para comprender los
fenómenos estudiados.
Cabe
destacar, que el conocimiento científico
se basa en la observación sistemática de la realidad en su medición, en el
análisis de sus propiedades y características, en la elaboración de hipótesis y
su comprobación; en la formulación de alternativas de acción o respuestas.
Este
conocimiento es un conocimiento más acabado, más profundo, que se dirige al
estudio de la esencia de la realidad, utilizando para ello métodos propios de
la actividad científica.
Entonces,
se puede plantear, que el proceso del conocimiento ocurre en dos grandes etapas
que son: el conocimiento concreto o sensible; el pensamiento abstracto.
Como
lo menciona el empirismo (corriente
filosófica), el hombre conoce primeramente de forma empírica a partir de su
propia vida a través de la experiencia, y luego, elabora esos conocimientos, a
partir de un pensamiento teórico.
La primera
fase del conocimiento ocurre a través de sus sentidos (órganos sensoriales), es
decir, a través de experiencias sensibles (la sensación, la percepción y
después la reflexión). El tamaño, las formas, los colores, la luz, el sonido,
etc., actúan sobre los órganos de los sentidos, excitándolos y esa señal llega
al cerebro y surgen en él las sensaciones.
Las sensaciones
constituyen la forma elemental de la conciencia. Sin estas no sería posible el
conocimiento. Sobre las sensaciones que constituyen la forma elemental de la
conciencia, se construyen los demás fenómenos más complejos.
Los objetos
materiales no se limitan a tener una sola característica (propiedades
cualitativas y cuantitativas) sino se presentan en combinación de forma,
tamaño, color, peso, etc., los órganos de los sentidos trasmiten esas
sensaciones al cerebro el cual las unifica e integra y esa integración es lo
que se denomina percepción.
Por tanto,
la percepción es un complejo de sensaciones ligadas entre sí que corresponden a
las propiedades mutuamente relacionadas de un objeto sensible. Se puede decir,
que las sensaciones y percepciones son copias e imágenes de los objetos
materiales, reflejo directo e inmediato del mundo físico.
Por ejemplo,
las sensaciones y percepciones no reflejan la forma, el peso, la forma o volumen,
el tamaño o el color en general, es decir, las propiedades cualitativas del
objeto, sino las características de un objeto específico.
De la
percepción reiterada de los mismos objetos, el cerebro del hombre adquiere la
facultad de formar imágenes de ellos, aunque no se tengan presentas todas sus
propiedades; esto es lo que se denomina nociones o representaciones mentales, o
incluso se le conoce como abstracción.
Las representaciones
mentales, así como las sensaciones y percepciones que le sirven de base, son
reflejos del mundo físico, todo lo cual constituye la primera etapa del proceso
del conocimiento.
En esta
etapa tenemos el conocimiento de lo concreto sensible al formal, pero no, de
aquello que constituye lo esencial en los objetos, hechos o fenómenos. En resumen,
es conveniente señalar, que el conocimiento científico se construye a partir de
las sensaciones y percepciones. Posteriormente se pasa al nivel de las nociones
o representaciones mentales, y a partir
de una imagen que se produce en el cerebro humano por la percepción reiterada
de los objetos, el sujeto puede hablar de algún objeto en particular sin que
este pueda estar presente, y esto es gracias a la abstracción con la ayuda de
la memoria y el recuerdo.
6.1.- ¿Cómo se construye el conocimiento
científico?
La
construcción del conocimiento de acuerdo con la corriente filosófica del
empirismo afirma que: el sujeto cognoscente a través de sus órganos sensoriales
recibe un conjunto de sensaciones que se
traducen a experiencias al estar en contacto con diversas situaciones o
entornos. Por lo tanto, el desarrollo del conocimiento implica una experiencia
la cual se guarda en el interior del cerebro del sujeto (memoria) como una
representación mental.
Por
otro lado, se tiene también el enfoque de la corriente filosófica racionalista
la cual menciona que, el desarrollo del conocimiento es producto de la razón,
es decir, el sujeto cognoscente construye y genera pensamientos que se
convierten en ideas simples y compuestas, las cuales permiten al sujeto
cognoscente ponerse en contacto con los objetos y personas en su medio
ambiente.
E
así como, de acuerdo con lo anterior, se puede mencionar que el desarrollo
intelectual del estudiante está sujeto a las experiencias personales y al uso
de la razón (inducción, deducción y analogía),
que el propio sujeto utiliza al ponerse en contacto con los planes y
programas de estudio en una institución educativa.
El
positivismo es una corriente filosófica que desde 1840 ha influido de manera
importante en la construcción del conocimiento y en la elaboración y selección
de los contenidos académicos que se integran en los planes y programas de
estudio, sus representantes como Francis Bacón (1561-1626) y los empiristas
ingleses John Locke (1632-1704) y David Hume (1711-1776), establecieron que la
base o fundamento del conocimiento, es la experiencia, por lo que August Comte
en 1840, introdujo el término “positivista”, término que estuvo muy de moda en
México por Gabino Barreda del año de 1850 a 1920 (época de Juárez y Porfirio
Díaz).
Comte
(1850) intentaba enfatizar, que cualquier pretensión metafísica o teológica en
cuanto a que ningún tipo de experiencia aprendida por vía no sensorial pudiera servir
de base a un conocimiento válido. Es decir, se necesita la evidencia o los
hechos.
Fue
este deseo de liberar al pensamiento científico de las certezas dogmáticas que
la humanidad acarreaba desde los fenicios, egipcios y griegos, más de 4000 años
en donde imperaban las fuerzas invisibles, y poco la razón humana en la
resolución de problemas prácticos.
Recordemos,
que el hombre desde la antigüedad, tuvo necesidad de observar de forma
sistemática, los ciclos de los eventos naturales que se manifestaban en su
alrededor.
Por
ejemplo, se dio cuenta de que la lluvia y el agua eran factores muy importantes
que permitían al hombre y a su grupo, obtener alimento como fuera posible.
El
hombre primitivo se percató en un momento determinado, de que la naturaleza le
proporcionaba una gran parte todo lo que se necesitaba para su alimentación y
con ello lograba sostener su sobrevivencia. Advierte que esto es posible, pero
desconoce las razones que imperan en los fenómenos naturales.
En
un momento determinado, el hombre primitivo advierte, es decir, se da cuenta
que los árboles y los animales existen independientemente de la voluntad del
hombre.
6.2.- ¿Cómo se explicaba el hombre
primitivo éstos fenómenos o hechos?
Reconozcamos,
que el hombre primitivo no explicaba lo que veía o sentía, sólo lo
experimentaba, sin intenciones de querer explicar los fenómenos, o lo que
sucedía a su alrededor.
Por
ejemplo, el hombre veía caer la lluvia, el oleaje del mar, el flujo de agua en
los ríos, y en ningún momento trataba de procurar o preocuparse por dar
explicaciones a estos fenómenos.
Como
puede apreciarse en lo anterior, el hombre primitivo no era capaz de reconocer
semejanzas o diferencias entre las partes de los fenómenos, sólo existían, ahí
estaban, frente a él, dispuestos a ser usadas por el hombre.
El
hombre observa lo que está a su alrededor, no intenta de golpe o en primera
instancia, explicar lo que observa, sólo presencia lo que está ahí.
Los
objetos y fenómenos se suceden, como presencias frente al hombre, sin
pretensión alguna, más poco a poco el hombre va asociando ideas, características
que va obteniendo de cierta explicación a lo que sucede en su entorno.
Comienza
con la explicación de tipo mágica, o mitológica, pero no científica, porque la
explicación científica no fue, ni ha sido, la primera forma que ha empleado el
hombre para encontrar las causas y orígenes de los sucesos o fenómenos
naturales.
Por
ello es que la ciencia, tal como la conocemos hoy en día, no es la primera o
única forma de explicación que ha dado el hombre para comprender los fenómenos
que se suceden en su interior y en el exterior.
Entonces el hombre a lo
largo de su historia, ha venido acumulando experiencias. Éstas no se dan de un
día para otro, sino que requieren de periodo de tiempo, a veces, sumamente
prolongados.
Mientras
los fenómenos naturales se explicaron por fuerzas sobrenaturales, no había
mayor problema, la explicación estada dada por causa de los dioses que actuaban
como fuerzas invisibles sin que los hombres pudieran intervenir en sus
destinos.
La
ciencia a través de los instrumentos que utiliza, intenta dar sentido a los
fenómenos que estudia, es una fuerza que la hace avanzar, la hizo nacer: el porqué, es decir, intenta encontrar
las razones a través de leyes naturales del comportamiento de los fenómenos
naturales. Por qué existe la vida, el aire, el agua, el fuego, los sismos, los
maremotos, las tormentas, etc.
Junto
con la magia, la mitología y la religión, la ciencia es una forma de explicar
el porqué de las cosas, es decir, porqué suceden, cuándo suceden, y cómo
suceden y para qué suceden y quién hace que sucedan.
La
ventaja que tiene la ciencia sobre la
religión, la magia y los mitos, es que mientras que estas explican las
cosas de una manera determinada y
contundente, y sin razones que permitan la comprensión humana, la ciencia en lo
contrario da suficientes argumentos provenientes de las observaciones
sistemáticas y de datos empíricos recogidos de los fenómenos.
Actualmente,
estas prácticas sobre las explicaciones de los fenómenos naturales están
vigentes en nuestra sociedad actual. Los problemas naturales y sociales, se
intentan aclarar a través de
explicaciones desde la religión,
la magia, el mito y la ciencia.
Por
ello, no hay que olvidar que la ciencia es una posibilidad de explicar lo que
existe en la realidad, es una forma de responder a las interrogantes que el
hombre se ha planteado a lo largo de la historia con respecto a los fenómenos
naturales y sociales.
Y
para ello, habrá que reconocer de igual manera desde la lógica de la ciencia, a
una pregunta le suceden no una, sino varias respuestas.
En
su caso, la religión, si es el caso de dar explicación sobre un fenómeno, tiene
todo resuelto cómodamente: todo le atribuye a Dios, quien todo lo puede, o
bien, todo es voluntad del Todopoderoso.
Por
su parte, la ciencia es un constante preguntarse y responderse, es decir, esta
siempre presenta la dialéctica, en el análisis y comprensión de los fenómenos
naturales y sociales.
La magia, el mito y la religión
también formulan y tienen respuestas. La diferencia está en la lógica, es
decir, en las leyes que dirigen al pensamiento humano, y que se emplea, tanto
para preguntar, como para responder a las preguntas construidas.
Y en
esta lógica está la diferencia entre aceptar o rechazar un suceso o hecho que
sucede en determinado lugar.
Por
lo tanto, cabe hacerse la pregunta siguiente: ¿Qué nos permite la ciencia o
investigación científica?
Nos
permite acercarnos al conocimiento de la realidad, es decir, a una parcela desde una aproximación sistemática de la
misma.
Conocer
significa averiguar, indagar, investigar, urgir, para el ejercicio de las
facultades del pensamiento básico y superior, que posee el hombre, para poder
cuestionar a la naturaleza sobre las cualidades, las relaciones de semejanzas y
diferencias entre las cosas u objetos de conocimiento.
¿Cómo podemos acercarnos a los fenómenos
que ocurren en nuestro entorno?
A
través de la perspectiva científica, es decir, utilizando el método científico,
ya que solo de esta manera, al utilizar
un método podemos lograr llegar a comprender un objeto de conocimiento.
El método, es
el camino, es la vía que se orienta a la consecución de determinados objetivos
o metas. Intenta buscar, sistemáticamente las soluciones a los problemas que
suceden en la naturaleza.
Debemos
de investigar que hay detrás de todo fenómeno. Y así, proponer alternativas de
solución a los problemas sociales y personales.
En
el caso de la educación, se cuenta con la investigación cualitativa (método
inductivo) y cuantitativa (método deductivo), una utiliza el enfoque del positivismo
lógico, el experimento y el análisis estadístico para encontrar la solución a
los problemas. Por otro lado, está el estudio de casos, la investigación acción
y la investigación participativa para desarrollar y diseñar proyectos
educativos que permitan mejorar los problemas que se encuentran en la
educación.
Como
podemos apreciar, el pensamiento positivista ha influido también en los
estudios de historia, teología, ética y educación. En su aplicación a las
ciencias sociales, sin embargo, por lo común se admite que el positivismo
implica dos postulados estrechamente relacionados.
El
primero, es que los objetivos, los conceptos y los métodos de las ciencias
naturales son aplicables a las indagaciones científico-sociales.
El
segundo, es la convicción de que el
modelo de explicación utilizado en las ciencias naturales, proporcionan las normas lógicas en base a las cuales
pueden valorarse las explicitaciones dadas por las ciencias sociales.
Por
eso, muchas interpretaciones positivistas de la teoría educativa y la
investigación educativa, propugnan estrategias de investigación en la lógica y
la metodología de las ciencias naturales. Por ejemplo un autor menciona que:
La
construcción de teorías educativas,
en cuanto constituyen una actividad racional, está sometida a las mismas normas
que las instancias paradigmáticas de teorización que encontramos en la ciencia.
Y en cuanto no constituye una actividad racional, supone una pérdida de tiempo
pretensiosa y desdeñable.
La ciencia, y
sólo ella, proporciona una actitud científica neutral, porque sólo ellas,
suministra métodos que garantizan un conocimiento no contaminado por
preferencias subjetivas e inclinaciones ideológicas personales. Y puesto, que
tales métodos son uniformemente aplicables tanto a los fenómenos naturales,
como a los sociales, introduciendo en la educación conducirán a un cuerpo de
teoría educativa que nos revele lo que sucede realmente en los contextos
escolares, en vez de estipular lo que alguna otra persona cree que debería de
suceder.
Por
tanto, el desarrollo del conocimiento
supone un proceso de "elaboración" en el sentido que el alumno
selecciona y organiza las informaciones que le llegan por diferentes medios, el
profesor es solo un mediador entre la información y el alumno, ya que este
permite guiar al alumno para que se apropie de los contenidos académicos
pertinentes. El facilitador entre otros, estableciendo relaciones entre los
mismos.
Actualmente
en el sistema educativo mexicano, se adopta la perspectiva teórica de corte
constructivista, la cual propone que, el sujeto construye su propio
conocimiento. Cuando un sujeto se enfrenta a una nueva información, éste se
apropia de ellas en función de una
información previa, y la experiencia que posee, de tal manera que, de acuerdo a
esos factores, el sujeto construye un significado propio sobre tal información.
El
constructivismo nace como una corriente epistemológica, y en él está presente
el debate entre posturas como el idealismo (en donde esta corriente filosófica
postula que toda la realidad que percibe el sujeto es parte de las ideas que
emanan de su conciencia), la corriente empirista, señala que todo conocimiento
ha tenido que pasar por los órganos sensoriales de un sujeto producto de
experiencias a las que ha estado expuesto, y es así como se construye el
conocimiento, y como se había mencionado líneas atrás, la corriente
racionalista que menciona que todo conocimiento es producto de la razón. Sin
embargo, algunos autores otorgan un énfasis mayor a estos postulados según el
enfoque particular que adopten.
Quizá
uno de los hechos más relevantes y llamativos de los últimos años, en lo que a
teorías del conocimiento, del aprendizaje y de la enseñanza se refiere, ha sido
el creciente consenso en torno de la concepción constructivista.
Tanto
la epistemología de las diferentes disciplinas, como la psicología cognitiva y
las teorías del aprendizaje y la psicología de la instrucción o de la
educación, han abandonado progresivamente las concepciones epistemológicas
realistas o empiristas y las teorías del aprendizaje asociacionistas.
Gómez-Granell
y Coll mencionan, que estudios procedentes de estos campos coinciden en afirmar
que el conocimiento no es el resultado de una mera copia de la realidad
preexistente, sino de un proceso dinámico e interactivo, a través del cual la
información externa es interpretada y reinterpretada por la mente que va
construyendo modelos explicativos cada vez más complejos y potentes.
Conocemos
la realidad por medio de los modelos que construimos para explicarla, y que son
siempre susceptibles de ser mejorados o cambiados.
Concretamente
en la investigación realizada en el campo de la didáctica o la psicología de la
instrucción, este hecho, junto con la aceptación del principio básico
constructivista de que todo conocimiento nuevo se construya a partir de otro
anterior; ha dado como resultado el que hoy exista una abundante información
sobre las ideas o concepciones de los alumnos acerca de los diferentes
contenidos escolares, así como sobre las representaciones de los sujetos en los
diferentes dominios del conocimiento.
Dentro
de estas representaciones de los sujetos se encuentra un elemento muy
importante: el contexto. Desde la concepción constructivista, que propugna por
la importancia, y cabe decir, también la relevancia del contexto, el estudio de
la actividad constructiva de los alumnos se trasladaría del laboratorio al
aula. En el aula, el conocimiento se construye gracias a un proceso de
interacción entre los alumnos, el profesor y el contenido de enseñanza.
Estudiar
los procesos de enseñanza-aprendizaje dentro del aula implica analizar no sólo
la actividad constructiva del alumno (ideas previas sobre el contenido,
predisposición o motivación para el aprendizaje del mismo, etc.), sino también
los mecanismos de influencia o de ayuda pedagógica que le permiten construir y
actualizar sus conocimientos.
Al
respecto, Hernández y Sancho mencionan que para la psicología y la
epistemología contemporáneas, la fuente del conocimiento no radica en los
objetos (epistemología empirista) ni en el sujeto (racionalismo innatista),
sino en su relación interactiva.
Este
interaccionismo es constructivo en dos sentidos: por un lado, el sujeto
construye un modelo de la realidad ajustándolo a sus modelos internos y, por
otro lado, construyen unos esquemas mentales que se adecuan a la realidad,
realizando una progresiva diferenciación y reorganización de tales esquemas.
Pero
antes de continuar, es preciso y necesario dilucidar dos corrientes dentro del
constructivismo. Por un lado se encuentra D. Ausubel y Novak, con la teoría de
la elaboración y la teoría del cambio conceptual, las cuales se centran más en
cómo el alumno organiza el contenido de sus conocimientos.
La
otra corriente, representada por J. Piaget y sus colaboradores, se fija más en
cómo la persona va desarrollando sus estructuras operatorias.
Ordoñez
menciona que ambas corrientes influyen de diverso modo en la fundamentación de
un diseño y desarrollo curricular. De la corriente construcción de contenidos
se pueden extraer cuáles son las exigencias previas del sujeto para procesar
información y también cómo se han de organizar los contenidos para proporcionar
una enseñanza eficaz.
Por
su parte, la epistemología genética de Piaget, al determinar qué instrumentos
mentales usa el alumno en sus tareas de aprendizaje, es el origen de una serie
de decisiones sobre la pertinencia y no pertinencia de contenidos, y sobre
todo, acerca del proceso que ha de seguir el profesor en su enseñanza. En el
adulto se encuentran todos los niveles de conducta por los que pasa su
desarrollo intelectual.
Aunque
Piaget no formuló una teoría del aprendizaje de manera implícita, sus estudios
de la génesis sobre la inteligencia y la epistemología genética, esto es, el
estudio de la génesis de la adquisición del conocimiento, han aportado algunos
principios de gran importancia para la planificación y puesta en práctica de la
enseñanza.
a) La
gran significación que las actividades sensoriomotrices de discriminación y
manipulación de objetos tienen para el desarrollo de las actividades cognitivas
superiores. Estas estrategias, que sólo se suelen tener en cuenta en la
educación infantil, son la base para las estrategias del pensamiento formal.
b) El
papel del lenguaje como instrumento insustituible en las operaciones más
complejas. Los niveles superiores del pensamiento exigen un medio de expresión,
un vehículo de transporte, que permita la variabilidad y reversibilidad
operacional.
c) La
significación de la cooperación para el desarrollo de las estructuras
cognitivas. El intercambio de opiniones y la comunicación de diferentes puntos
de vista son necesarios para superar el egocentrismo del conocimiento infantil
y permiten el distanciamiento que exige la conquista de la madurez intelectual.
d) La
distinción y la vinculación entre desarrollo y aprendizaje. No todo aprendizaje
favorece el desarrollo. Es necesario tender a la integración de las
adquisiciones, al perfeccionamiento y transformación progresiva de las
estructuras y esquemas cognitivos de los individuos.
e) La
estrecha vinculación entre las dimensiones estructura y afectiva de la
conducta. El aspecto cognoscitivo de las conductas consiste en su
estructuración y el aspecto afectivo en su energética.
Los
seguidores de Piaget han profundizado en el estudio del aprendizaje escolar, en
la búsqueda de una explicación para los aprendizajes relativos a las estructuras
cognitivas y las destrezas intelectuales de nivel superior. Los postulados
constructivistas sobre el aprendizaje los resume Carretero de la siguiente
manera:
a) El
aprendizaje es un proceso constructivo interno. La información presentada a un
individuo ha de ser reconstruida por éste mediante una experiencia interna.
Esto no se produce de manera espontánea y puede recibir ayuda del entorno de la
enseñanza por medio de la organización adecuada del material, los aspectos
perceptivos, el estilo de enseñanza, etcétera.
b) El
grado de aprendizaje depende del desarrollo cognitivo del individuo.
c) El
aprendizaje consiste en un proceso de reorganización interna. Desde que se
recibe la información hasta que se asimila por completo, se pasa por una serie
de fases en las que se van modificando esquemas sucesivos hasta comprender
plenamente esta información.
d) La
estrategia más eficaz para lograr el aprendizaje es la creación de
contradicciones o conflictos cognitivos. El maestro ha de crear conflictos
entre lo que los alumnos ya saben y lo que deberían de saber. En la enseñanza
secundaria, mediante una estrategia docente adecuada, se puede presentar la
contradicción si se conoce previamente lo que saben los alumnos, para sugerir o
trata de buscar soluciones.
e) El
aprendizaje se favorece enormemente mediante la interacción social. El que
aprende no sólo piensa sino también actúa. Por ello, el papel de la imitación y
el esfuerzo son fundamentales para favorecer el aprendizaje.
Pero
la construcción que cada individuo realiza del conocimiento, el proceso que el
estudiante sigue para construir su aprendizaje, aunque tiene leyes propias no
es impermeable a la acción del profesor y a la intervención pedagógica.
Por
ello cabe preguntarse, ¿qué debe hacer el profesor para facilitar el aprendizaje
de los alumnos?
Aunque
no existe una única respuesta, es posible tener en cuenta, tal y como lo señala
Coll, que el papel del profesor es fundamental en la tarea de construcción del
aprendizaje, siempre y cuando:
a) Se
lleve a cabo el proceso de interacción de los actores del sistema educativo de
forma sistemática y planificada en torno a la realización de tareas de
aprendizaje.
b) Se
tenga en cuenta que sin la participación del profesor se puede producir un
aprendizaje espontáneo, un proceso de desarrollo, pero no un acto educativo.
c) No
se pierda de vista que los procesos de enseñanza y aprendizaje tienen tres ejes
principales que son: el alumno que lleva a cabo el aprendizaje; los objetos de
conocimiento que constituyen el contenido del aprendizaje, y el profesor que
actúa, es decir, que enseña, con el fin de favorecer el aprendizaje de los
alumnos.
Si
se aceptan las premisas anteriores, se hace necesario: a) identificar las
pautas y secuencias interactivas que favorecen al máximo el proceso de
construcción del conocimiento, y b) mostrar los procesos mediante los cuales la
interacción profesor-alumno incide sobre la actividad autoestructurante del
alumno.
Pero,
sobre todo, es necesario no perder de vista lo que sería la premisa fundamental
del enfoque constructivo del aprendizaje: todo
conocimiento resulta de la organización de un conocimiento anterior y toda
nueva adquisición que tenga la impronta de la novedad se pone en relación con
lo que se ha adquirido previamente.
Esto
hace del docente un intérprete de lo que el alumno sabe, lo que le ha de servir
como punto de partida para planificar nuevas situaciones de enseñanza y
favorecer el aprendizaje, según la forma en la que cada alumno transforma la
información y las diferentes organizaciones de los saberes disciplinares en
conocimiento propio.
Como
puede apreciarse en las líneas anteriores, este modelo constructivista va más
allá de querer desarrollar las habilidades de enseñanza esenciales: pretende
desarrollar el pensamiento de nivel
superior y el pensamiento crítico.
Además,
de adquirir la comprensión profunda de un tema específico y de usar los
procesos cognitivos básicos, el desarrollo del pensamiento brinda entrenamiento
en metacognición y la formación de actitudes y disposiciones asociadas con el
pensamiento.
La
enseñanza para el desarrollo del pensamiento y para la comprensión profunda del
contenido enfatiza altos niveles de compromiso por parte de los alumnos y
promueve la discusión en clase. Al mismo tiempo, insiste en adquirir
conocimiento: el conocimiento en sí y el
aprendizaje en el contexto.
Desalienta
la enseñanza que se basa en la memorización y la exposición por parte del
docente, desalienta la formación de alumnos pasivos y la adquisición del
conocimiento en forma de conceptos aislados.
Este
modelo está basado en la idea, de que el alumno construya su propia comprensión
del mundo físico, en lugar de aprenderlo como una forma previamente organizada.
Requiere
de docentes capacitados para indagar y guiar el pensamiento del alumno. La
eficacia del modelo depende del docente como líder activo en la tarea de ayudar
a los alumnos a procesar información.
6.3.2.- Algunos de los modelos basados
en el constructivismo son:
- Modelo
inductivo: una visión constructivista del aprendizaje (Jean Piaget).
Consiste en enseñar conceptos generalizaciones, principios y hacer
hincapié en el pensamiento superior y crítico.
- Modelo
de adquisición de conceptos (Joyce y Weil). Reforzar la comprensión de
conceptos y practicar el examen de las hipótesis.
- Modelo
integrativo (Hilda Taba). Enseñanza inductiva, fundada en el
constructivismo; enseñar relaciones entre hechos, concepciones, principios
y generalizaciones organizados en cuerpos de conocimientos.
- Modelo
de enseñanza directa (Brophy y Good; Rosenshine y Steven). Enseña conceptos
basada en la investigación de la eficacia docente, la teoría del
aprendizaje por observación y el trabajo de Vigotsky. Introducción,
práctica guiada y práctica independiente.
- Modelo
de exposición y discusión (Ausubel). Basado en la teoría de esquemas y en el aprendizaje
significativo, enseña cuerpos organizados de conocimiento.
- Modelo
de indagación (Suchman). Resolución de problemas basado en la evidencia,
comienza con un problema o pregunta.
- Modelo
de aprendizaje cooperativo (Sharon, Slavin Johnson y Johnson, Eggen y
Kauchak). Grupo de estrategias de enseñanza que comprometen al alumno a
trabajar en colaboración para alcanzar metas comunes.
6.3.3.-
Reflexiones en torno a los modelos de
enseñanza.
Los
modelos mencionados anteriormente, no son únicos ni excluyentes, aunque cada
uno representa un particular modo de enseñanza. Igualmente, para aplicar las
teorías del aprendizaje a la enseñanza, es necesario seleccionar una base de
alternativas teóricas y de sus enfoques.
Se
pueden formular varias tesis sobre los modelos de enseñanza disponibles. Para
Joyce y Weil, la primera tesis dice que existe un número considerable de
enfoques alternativos en la enseñanza.
Muchos
son prácticos y pueden, si se quiere, aplicarse en las aulas. Son, además,
bastante diferentes entre sí para cambiar probablemente el resultado.
La
segunda tesis dice que los métodos de enseñanza diferencian entre los que
aprenden y en cómo se aprende. La diferencia es probabilística. Unos métodos
propician ciertos resultados y hacen que disminuyan otros. Realmente garantizan
la seguridad de un resultado.
Según
la tercera, los alumnos son un elemento decisivo del aprendizaje, reaccionando
de modo diferente a métodos diferentes. La combinación de personalidad,
aptitudes, habilidades y rendimientos forman estilos de aprendizaje, de manera
que no hay dos personas que reaccionen de la misma manera a un modelo
determinado.
Teniendo
esto en cuenta, la tarea de la escuela y del profesor es proveerse de una serie
de modelos que puedan aplicar según sus objetivos, adaptar a ciertos sujetos y
combinar entre sí para crear centros de aprendizaje completos.
El
progreso de la enseñanza consiste en el dominio creciente de una variedad de
modelos de enseñanza y en la capacidad de usarlos con eficacia, y de acuerdo
con el tipo de asignatura. Ciertos modelos son más apropiados que otros para
ciertos currículos.
El currículum
define el papel docente, así como las competencias necesarias. Por ejemplo, un
profesor de biología de nivel medio que utiliza los materiales del comité de
estudios de ciencias biológicas, querrá dominar el método inductivo apropiado
para sacar el mejor partido de ciertos materiales.
O
bien, un profesor de ciencias sociales de nivel básico que pretende enseñar a
los alumnos qué son los valores, necesitará dominar los modelos apropiados (método
deductivo) para poder analizar los valores y los problemas públicos.
Una
vez que el profesor domina el repertorio “básico” de modelos de enseñanza apropiados,
los ampliará aprendiendo nuevos modelos y combinando y transformando los
básicos para crear otros.
En
el trabajo de un tema objeto de estudio u objeto de enseñanza de tipo social,
el profesor utilizará, por ejemplo, el método inductivo para enseñar e
interpretar gráficos y un modelo de dinámica de grupos para afrontar un
problema social.
Una
realización docente avanzada mezclará adecuadamente los métodos oportunos. Los
buenos profesores crean nuevos modelos y los prueban en su trabajo, combinando
apropiadamente los modelos e ideas de los demás.
Ahora
bien, en cuanto a la relación entre un
método y estilo de aprendizaje, primero hay que ver cómo las
características del sujeto se relacionan con los modelos disponibles.
También
son importantes el contenido de
enseñanza y el material (recursos y materiales didácticos), por su fuerte
relación con el método de enseñanza. Por ejemplo, el contenido de un curso de
algoritmos o conceptos matemáticos pueden variar de una clase a otra y la
elección de opciones dentro de un área amplia define la oportunidad de
aprender.
En la
educación secundaria, por ejemplo, con respecto a la asignatura de educación
física se enseña un deporte más ampliamente que otro, y este caso no sucede en
la escuela primaria. Ya que en la educación primaria, el deporte es una
actividad que se le asigna menos horas que las demás asignaturas.
Debemos
de reconocer, que algunas asignaturas tienen una orientación más teórica y
otros, requieren de más práctica. En los bloques de estudio que se presentan en
la asignatura de español se puede insistir más en la poesía, la narración, el
cuento, la entrevista, el texto informativo, el discurso o la gramática. La
selección continua de contenidos de enseñanza es una función importante en la
educación pública.
De
modo semejante, los materiales didácticos ejercen gran influencia en el medio
de aprendizaje. En los cursos de nivel de maestría, algunos profesores utilizan
el texto básico para la lectura, otros emplean redacciones del equipo docente y
otros más le dan libertad a los alumnos, para que busquen sus fuentes de referencia.
Como se puede apreciar, los mismos materiales en forma y estructura difieren
significativamente de acuerdo con su uso. Por ejemplo, en el caso de los
materiales audiovisuales, estos tienen
propiedades muy diferentes al material escrito.
Los
contenidos y los materiales integran datos sensoriales sobre los que se
construye el aprendizaje. El método didáctico de enseñanza-aprendizaje que se
utilice en la asignatura transforma contenidos y materiales por el énfasis que
pone y el proceso que dirige.
Por
ejemplo, unos modelos didácticos
realizan aplicaciones axiológicas de los contenidos, otros insisten en la
retención de datos, y otros se concentran en los conceptos y en el proceso de
investigación. Así, la selección de un método enseñanza ayuda favorablemente para algunos aspectos
del contenido y pero reduce significativamente
otros.
El
proceso del método didáctico de enseñanza-aprendizaje en cuestión lo aprende el
alumno a medida que aprende de un modo determinado los contenidos de estudio, y
en función de las características de la asignatura.
Los
modelos que se basan en la investigación enseñan tanto los contenidos, como el
propio método de pensar. Además, un modelo de enseñanza crea un ambiente social
en clase, y este sistema social se aprende también.
Los
modelos que suponen procesos colaborativos crean sistemas del mismo tipo que
exigen que los alumnos aprendan la técnica de colaboración y discusión. Los que
propugnan competitividad producen sistemas sociales de competencia que se viven
y se aprenden. Así pues, un método didáctico de enseñanza-aprendizaje define un
estilo de enseñanza-aprendizaje, un proceso y un sistema social que influye en
la conducta de los individuos entre sí, tanto de profesores como de alumnos.
Al
comparar varios modelos de enseñanza,
se observan notables diferencias. Algunos se asemejan en el proceso, otros en
el clima social y otros en el contenido. Otros igualmente, se diferencian en
estos y otros aspectos.
Como
ya se mencionó líneas atrás, pocos modelos son buenos para un solo objetivo
educativo, aunque algunos persiguen un fin especial. Seleccionar un método
didáctico específico no significa seleccionar un objetivo de enseñanza.
Como
puede apreciarse en el campo de la educación, con respecto a la comprensión del
proceso enseñanza-aprendizaje, se
requiere de una variedad de modelos didácticos para definir un currículum
entero, pero sobre todo que sea plenamente integral, aunque uno puede
ser la base.
La
mayoría de los métodos se combinan con otros métodos para aumentar la eficacia
y la variedad de acuerdo a las características de la asignatura que se imparta;
los profesores deben aprender a seleccionar los modelos más apropiados para
facilitar el aprendizaje significativo.
Cada
modelo didáctico potencia cierto tipo de aprendizaje para algunos sujetos, pero
la mayoría produce efectos positivos sobre aprendizajes diversos, es decir, siempre
de acuerdo con los contenidos de enseñanza y con el tipo de asignatura.
Hay
algo que se desea enfatizar antes de terminar este apartado, algo que es muy
importante a resaltar en estas reflexiones: el sujeto que aprende, el alumno,
es quien hace el aprendizaje y la persona más influyente en la situación de
aprendizaje y la enseñanza, es decir, él es el protagonista en la educación. Su edad, su inteligencia, sus conocimientos
previos, sus estructuras cognitivas, su madurez psicológica y lógica, su
adaptación, su creatividad, su motivación personal son factores más
importantes que cualquier elemento del sistema.
Debido
a la oportunidad de aprender un material de enseñanza (asignatura escolar), la
capacidad del estudiante es la que determina el resultado en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, más que otros factores. Sin embargo, la enseñanza puede
favorecer que el alumno se desarrolle en cierta dirección.
Por
lo tanto, los profesores al utilizar la metodología apropiada en la educación
básica, permitirán al alumno una enseñanza eficaz, que favorezca la
construcción de un conocimiento significativo que pueda aplicar para resolver
problemas que se presentan en su vida cotidiana.
Una
enseñanza puede ser eficaz, y de gran utilidad práctica, cuando su contenido de
enseñanza este en relación con los problemas del estudiante y de la sociedad,
esto puede ser una herramienta muy
poderosa, si todos los profesores del sistema educativo mexicano se
centran en utilizar y aplicar una metodología ecléctica de la Enseñanza
que permita guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje esta ayudara al
estudiante para aprovechar adecuadamente su creatividad y en seleccionar las
estrategias de estudio más adecuadas y eficaces que favorezcan la clase y el
pensamiento lógico y crítico.
Es
probable que los estudiantes sean más creativos a mediano o corto plazo, sin
embargo, los alumnos seguirán aprendiendo datos, conceptos, teorías y
habilidades personales, pero sin olvidar que contaran con una metodología, como
es el caso de una Metodología eclética que pueden utilizar por sí mismo cuando lo
deseen.
6.4.- El lenguaje técnico y científico,
y la historia del método pedagógico.
Hoy
en día, el mundo necesita de hombres y mujeres, que aprovechen adecuadamente
los pensamientos cotidianos, con actitud lógica y científica, para construir un
mejor lugar en donde vivir y convivir.
El
lenguaje, es una forma de expresión o medio a través del cual se manifiesta el
pensamiento humano. Algunos estudiosos consideran que es el vehículo más
importante a través del cual el ser humano manifiesta sus ideas, sentimientos y
efectos. El lenguaje en sí, comprende un amplio campo de la cultura de la humanidad.
La
educación que se imparta en las instituciones de educación pública deben de
aprovechar el lenguaje como una oportunidad, al darle énfasis a partir de los
vocablos básicos de uso común, que el alumno en el proceso educativo ha venido
adquiriendo, por tanto, requiere aprender para entender los conceptos
científicos y técnicos que marcan los programas escolares establecidos en los
planes y programas de estudio.
Cuando
los vocablos que se utilizan en la ciencia o en la técnica han sido entendidos
en toda su extensión; cuando el educando ha captado el contenido de la palabra,
la ha conceptualizado diferenciándola de otros términos; cuando ha logrado
desprenderse de la simbología y elevarse a la compresión, puede avanzar con
seguridad en el conocimiento de este tipo de lenguaje.
El
español como nuestro lenguaje natal, es rico en vocablos y también en géneros
literarios. El avance en el conocimiento de las estructuras gramaticales y la
comprensión de los términos científicos y técnicos constituye el punto de
partida para continuar con el enfoque comunicativo y funcional del español, lo
que permitirá a los alumnos utilizar sus habilidades mentales como herramienta
para la adquisición de conocimientos dentro y fuera de la escuela y como medio
para su desarrollo intelectual.
Por
lo tanto, es importante que a través de la asignatura de español puedan crearse
actividades para que el alumno fortalezca sus habilidades de lectura y
escritura, desarrolle su capacidad de argumentar, confrontar ideas, fundamentar
opiniones y discutir sobre diversos temas en diferentes contextos
situacionales.
Por
otro lado, tenemos a las matemáticas, las cuales son hoy en día, una de las
ciencias formales más activas y dinámicas; ya que tienen un uso práctico en
todos los aspectos de las actividades humanas, desde la vida cotidiana hasta la
producción y la investigación científica.
Para
ello debemos de orientar en la escuela el aprendizaje de las matemáticas hacia
el desarrollo y potencialización de las habilidades mentales o intelectuales,
respondiendo a la necesidad constante que tienen los alumnos de adquirir nuevos
conocimientos y de apropiarse de un lenguaje técnico y científico; esto se hace
posible para todos, dejando de un lado la idea de que son exclusivas de un
grupo reducido de personas, y que se conviertan en especialistas, para
considerar que todos podemos aprender y contribuir a mejorar las condiciones de
la calidad de vida a través del uso adecuado de la matemáticas y del lenguaje.
Por
lo anterior, se pretende aprovechar en el proceso de enseñanza-aprendizaje los contenidos escolares de las asignaturas
establecidas en los planes y programas de estudio, con la ayuda de las
distintas capacidades mentales del educando tales como: la observación,
comparación, reversibilidad del pensamiento, etc., evitando incurrir en el
terreno del aprendizaje memorístico y mecánico que obstaculiza el proceso de la
educación integral y de calidad. Para lograr aprendizajes significativos que
pueda utilizar en la vida cotidiana el estudiante para resolver problemas que
se le presentan en su entorno.
Es
conveniente recordar, que en las últimas décadas, la ciencia Pedagógica, así
como la Didáctica, han alcanzado altos niveles de desarrollo, motivo por el
cual es importante llevar al terreno operativo y práctico dichos logros, y que
mejor que en las instituciones de educación pública.
Por
lo tanto, debemos de reconocer que es el momento de adecuar las estructuras de
trabajo escolar, en concordancia con la evolución y desarrollo de la ciencia
Pedagógica y acorde a las exigencias del nuevo educando que está en formación.
Para
ello, tendrá que propiciarse en el maestro la convicción de que está manejando
una ciencia, la ciencia pedagógica, esto hará surgir un nuevo método, el método
que conduce a “hacer descubrir” evitando la transmisión del conocimiento.
La
función del maestro en esta nueva perspectiva, es dirigir la capacidad innata
de aprendizaje del alumno, motivándolo y colocándolo en las mejores situaciones
reales que sean favorables para su desarrollo intelectual. Para que
accionándolo primero sobre los objetos de conocimiento y posteriormente sobre
los conceptos o abstracciones, logre re-descubrir o re-inventar el conocimiento
por sí mismo, encaminándolo a los campos de la observación sistemática y a la
experimentación científica, a las áreas de estudio crítico y lógico, a los
medios de la investigación.
Mientras la escuela pública en México,
no sea capaz de formar mujeres y hombres que aprovechen adecuadamente las
habilidades del pensamiento y la razón, con actitud lógica y capacidad
científica, sin despojarlos de su sensibilidad hacia la humanidad, no pasaran
de ser únicamente reproductores de la información.
Sin embargo, cuando se logra que el estudiante avance más allá de lo cotidiano,
entonces es posible construir nuevas formas de conocimiento a través del
pensamiento lógico y crítico, aunque recordemos que estos son únicamente los
andamiajes del pensamiento científico.
Por
tanto, el profesor no podrá sentir la satisfacción de su acción pedagógica en
su quehacer docente, hasta que logre encontrar las mejores y eficaces
estrategias de aprendizaje que le permitan hacer significativos los contenidos
que proporciona en su tarea docente en el aula con los estudiantes.
6.5.- Fuentes
de consulta
1.-Significado de conocimiento científico. Disponible en: https://www.significados.com/conocimiento-cientifico/
2.- Diez 10 aportaciones de Nicolás Copérnico a la ciencia y
sociedad. Disponible en: https://invdes.com.mx/ciencia-ms/diez-10-aportaciones-nicolas-copernico-la-ciencia-sociedad/
3.- Tycho Brahe: bibliografía y aportes a la ciencia.
Disponible en: https://www.lifeder.com/aportaciones-tycho-brahe/
4.- Johannes Kepler: Biografía, Aportaciones, leyes y más.
Disponible en: https://personajeshistoricos.com/c-astronomia/johannes-kepler/
5.- Conocimiento científico. Disponible en: https://www.ecured.cu/Conocimiento_cientifico
6.- Ruiz Limón, Ramón. El
conocimiento científico y sus etapas. Disponible en: http://www.index-f.com/lascasas/documentos/lc0256.pdf
7.- Ruiz Limón, Ramón. Historia
y evolución del pensamiento científico. Disponible en: https://asodea.files.wordpress.com/2009/09/ruiz-limon-ramon-historia-de-la-ciencia-y-el-metodo-cientifico.pdf
8.- El conocimiento científico y sus etapas. Disponible en: http://www.ingenieria.unam.mx/~guiaindustrial/solucion/info/3/3.htm
Ramón Ruiz Limón
Escritor
de libros como:
Historia y evolución
del pensamiento científico, el conocimiento silencioso, la psicología y sus
aplicaciones, el método científico y sus etapas, el viaje al poder de la
conciencia, el poder de los dichos de la boca y el pensamiento,
entre otros.
Asesor
en la redacción de Tesis: Licenciatura,
Maestría, Doctorado y Postdoctorado, en español e inglés.
Detroit,
Michigan, USA, Winter, 1998.
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