lunes, 18 de marzo de 2019

El impacto de las Redes Sociodigitales en la construcción de narrativas e imaginaria sociales y políticas




Introducción

La tecnopolítica se define como el uso táctico y estratégico de las herramientas digitales (Redes Sociodigitales como el Facebook, Twitter, Instagram, entre otros) para la organización, comunicación y acción colectiva.

La capacidad de las multitudes conectadas, de los cerebros y cuerpos en Red para crear y automodular la acción colectiva.

Por su parte Manuel Castells, en su libro titulado “Comunicación y Poder”, ha planteado una hipótesis, que dice lo siguiente: la forma esencial de Poder está en la capacidad de Modelar la Mente Humana.

Es cierto, que la coacción y la capacidad para ejercerla, legítimamente o no, constituyen una fuente básica de Poder, pero la Coacción por sí sola no puede afianzar la Dominación.

Este autor escribe ante la definición de la tecnopolítica lo siguiente: Ontología general de redes, basada en dos tesis: 1.- Las redes constituyen la estructura fundamental de la vida, de toda clase de vida; 2.- La red es la unidad, no es el nodo.

Tanto las dinámicas de dominación como las de resistencia están basadas en la formación de redes, y en la estrategia de ataque, y defensa mediante redes.

Castells menciona que ha identificado redes de empresas multimedia globales, a las cuales le llama las siete magníficas. Entre estas se encuentran las siguientes: Time Warner, Disney, NewsCorp, Bertelsmann, NBC Universal, Viacom y CBS.

Por otro lado, están las empresas informáticas y de internet: Google, Microsoft, Yahoo y Apple.  Como mínimo ha identificado a once señores de las redes, como él les llama.

Las redes están diseñadas para alcanzar los objetivos para los que fueron diseñadas: maximizar los beneficios en el mercado financiero global, aumentar el Poder Político de las empresas propiedad del gobierno y atraer, crear y mantener una audiencia como medio para acumular capital financiero y capital cultural.

A los representantes de esas redes dominantes, Castells les llama Señores de las Redes, con el fin de subrayar el poder de dichas redes sobre otras que aparentemente tienen una gran influencia sobre las personas y la sociedad, incluidas las redes políticas de algunos estados, que mantienen el poder coercitivo, pero no tanto el poder comunicacional.

Las redes de comunicaciones globales tienen hoy en día, un poder mayor el cual pasa desapercibido para la gran mayoría de los ciudadanos, principalmente para aquellas naciones en donde las personas nos les gusta leer artículos de revistas de ciencia, principalmente. Sin que nadie lo note ahí están de manera implícita y silenciosa afectando de manera importante la conducta y los hábitos de la población.

Los dueños de las redes empresariales multimedia globales son sin lugar a dudas, los que ostentan el Poder de la Sociedad, debido a que programan la red fundamental que llega a todos los países del mundo.

La metared de redes de comunicación, las redes que procesan los materiales ideacionales con los que sentimos, pensamos, vivimos, presentamos nuestras ideas y luchados, son esas empresas quienes lo diseñan y lo implementan.

Pasaremos a definir, un sistema de red. Es un conjunto de nodos con altos índices de conectividad, robustez, y reciprocidad, que forman un archipiélago, es decir, un ecosistema social y vivo con propiedades emergentes. Es una estructura abierta, policéntrica marcada por la cooperación entre nodos. También viene a ser una arquitectura de protocolo P2P, igualitaria, maritocrática y equipolente.

Antoni Gutiérrez-Rubí señala, que escribir es tejer, las palabras como hilos y las líneas, como tejidos, con esto se refiere a los hilos de Twitter y la batalla, que le presentan a la cultura de lo efímero. (Véase el Twitter de Gutiérrez-Rubí, utilizando el usuario @Wetoker, con fecha: el 16 de marzo de 2019).

Derribaron a la competencia, utilizaron nuestra información privada con fines de lucro e inclinaron el tablero contra todos los demás, y en el proceso, perjudicaron a las pequeñas empresas y sofocaron la innovación, escribió @SenWarren (Elizabeth Warren, Estados Unidos) bit.ly/2F8gVv2 y @_tecnopolitica.

El día 17 de marzo de 2019, Cesar Calderón [@CesarCalderon], @BelenBarreiro_ y @antonigr hablaron sobre la potencia de Whatsapp en la próximas elecciones, quizás se referían al proceso electoral de España, estas personas trabajan en el periódico el Pais (@el_pais).

J. Ignacio Criado (@jicriado), mencionó a @CesarCalderon y @antonigr como importante, el poder de las plataformas sociales en las campañas electorales: “Por España, reenvía este video”: la campaña electoral se juega en WhatsApp elpais.com/política/2019/… vía @elpais_españa

La idea de fondo, la explica Antoni Gutiérrez-Rubí[1]: El nuevo Life Mobile Style transforma el comportamiento social e individual, provocando mutaciones en las pautas de consumo, del uso personal y profesional de las tecnologías y de las redes sociales, que son bien conocidas por el mercado e ignoradas –aunque cada vez menos- por la política, que ha visto como la tecnopolítica puede cambiar las reglas del juego democrático. (Véase el blog titulado: Comunicación Sincera. Disponible en: http://comsincera.blogspot.com/2015/05/7-cambios-comunicacion-politica.html y este otro espacio, http://www.comunicacioncorporativa.org/las-siete-transformaciones-de-la-comunicacion-politica/).

Este autor menciona, que actualmente, existen siete transformaciones de la comunicación política (la fecha de este blog es de 2015) ante la pregunta siguiente: ¿La tecnopolítica puede cambiar las reglas del juego democrático?

Pero, ¿cuáles han sido realmente los cambios que se han producido en los últimos meses? (quizás con esta pregunta se refiere a la situación que viven todos los países del mundo en relación con el uso de las Redes Sociodigitales como son Twitter, Facebook o Instagram), a lo que menciona lo siguiente:

1.- De la publicidad a las conversaciones

La publicidad electoral apenas tiene credibilidad. Los partidos políticos deberían orientar la inversión publicitaria a una generación de conversaciones, en el que la ciudadanía pudiera interpretar a los políticos. “Ganan los partidos que fomentan el vínculo entre representados y representantes, para regenerar confianza”.

2.- De las sedes a las redes

Los partidos políticos deben acudir allí donde se encuentra la ciudadanía. Remarcó que tanto la “opinión pública” como la “opinión publicada” están obsoletas, pues, lo que mueve al electorado es la “opinión compartida”, es decir, “el marco que queda establecido en el imaginario público tras las discusiones de los diversos actores sociales y ciudadanos en las redes sociales y medios de comunicación”. Hasta tal punto que, si los partidos políticos quieren comunicarse en esta etapa deben olvidar la jerarquía, el control y dejar que el resultado desborde a la estrategia y al proyecto inicial del partido político.

3.- De las Consignas a las ideas

Los partidos deben dejar de centrar sus esfuerzos en llenar los mítines (como ha ocurrido en Valencia tanto al PSOE como al PP [con esto se refiere a España]), para reunir a la gente que quiera contribuir al debate político como ideas y propuestas, que ellos mismo difundirán y, en cierto sentido, protagonizarán. Poco más adelante, en la mesa redonda, Yolanda Quintana señaló, que “el éxito de Ahora Madrid había sido precisamente en desbordamiento, los procesos y acciones distribuidas y colaborativas”.

4.- De la militancia al activismo

Con respecto, pero con contundencia y con un sutil toque de ironía, Antoni remarcó, que no puede ser que el cargo de secretario de organización de los partidos sea el no. 2 o 3, y que no haya “Secretarios de generación de talento” o similares. Y señaló que, “ganan los partidos políticos que entienden que la mejor campaña es la que hace la gente, militantes o simpatizantes; no los que simplemente piden que se repitan sus consignas; ganan los que realizan un buen análisis emocional de la sociedad para potenciar la difusión del mensaje.

5.- De la televisión a las multipantallas

Quizá éste sea el cambio más llamativo de la última campaña electoral. Los nuevos partidos han sabido combinar el plato de TV con la conversación social en redes sociales, incluso en tiempo real. Porque lo importante no es el share (compartir) del programa sino los minutos de conversaciones generados. 

6.- De los especialistas a las multitudes inteligentes

Los partidos políticos deben diseñar una dinámica y deben crear una estructura que potencie lo que haga la gente. Los ciudadanos ya no aceptan una esfera pública única y los líderes se construyen compartiendo. Por cierto que, en el debate posterior, Vallespín puso el contrapunto a Antonio diciendo que, todavía “las consignas se disfrazan de ideas, se formulan como historias y simulan una multitud inteligente”.

7.- Casa o causas

La “causa” es transversal y evita el prejuicio. A la gente le interesa la causa, no el partido. La “causa” es el elemento central de la comunicación política. Hoy los ciudadanos toman de aquí y de allá, y se hacen su propio “menú ideológico”, […].
Con este último punto, termina la mesa redonda organizada por Espacio Fundación Telefónica.

Los participantes fueron tres ponentes: Fernando Vallespín, Catedrático de Ciencia Política de la UAM; Yolanda Quintana, periodista especializada en comunicación y movimientos sociales; e Inma Puig Santos, politóloga, experta en asuntos públicos.

La discusión de la mesa redonda se centró en varios aspectos del cambio que hemos vivido en las campañas electorales con la popularización de los dispositivos móviles. En su participación Antoni se refirió a los siete cambios que, a su juicio, se han producido en la “Comunicación Política y en la propia Actividad de la Política”.

Antoni Gutiérrez-Rubí, es autor del libro La política vigilada: La comunicación política en la era de Wikileaks.

La transformación digital y móvil de la comunicación política

El paisaje político se ha teñido últimamente de tonos sentimentales negativos: desconfianza, indignación, miedo, inseguridad, desesperanza… etc.

Viene una época de desilusión democrática. Ni los instrumentos de gobierno tienen la eficacia de la que todavía presumen, ni las democracias contemporáneas responden a las expectativas que nos habíamos forjado en cuanto a los ideales de autogobierno, igualdad y eficiencia.

Con todo este desengaño, éste quizá puede ser el momento para hacernos más cínicos y menos ilusos, pero también puede ser el origen de aprendizaje colectivo e innovaciones políticas que no hubiéramos realizado en tiempos de menor agitación.

El poder político ha sido muchas veces excesivo, arbitrario e incluso despótico, pero ahora se estrena en una situación de debilidad y desconcierto a la que no estaba acostumbrado.

Todo esto coincide en el tiempo con el tercer milenio en el cual la sociedad del conocimiento y la era de la información  son tan importantes cada día en nuestra vida cotidiana, aunque sea cualquier cosa menos una masa informe de ciudadanos incompetentes, que disponen además de unos conocimientos, y unas tecnologías que ha potenciado enormemente su capacidad para vigilar y controlar las actividades de los ciudadanos.

Tampoco es que los ciudadanos sepan plenamente lo que quieren, y se limiten a exigirlo. El desconcierto no podría acosar al poderos y dejar tranquilo al pueblo, como si éste gozara del privilegio de ser depositario de unas certezas que las elites han perdido.

No está asegurado que “una mayor competencia tecnológica nos haga necesariamente más críticos” porque también “podría llevarnos a una mayor docilidad”.

Ante esta premisa que hemos formulado, es importante hacer las siguientes preguntas:
¿Estamos a las puertas de una radicalización democrática o en la antesala de nuevos populismos? ¿Debemos esperar de las Redes Sociales la Utopía de un mundo sin autoridad o haríamos mejor en entender y protegernos frente a las nuevas distribuciones del poder? ¿Desestabilizará esto nuestros sistemas políticos o contribuirá a mejorarlos?

El día 8 de junio de 2016, Gutiérrez-Rubí señala en infobae[2] que, la tecnología móvil se convirtió en un instrumento clave en la sociedad actual. Es decir, nuestra vida está pasando a ser completamente móvil.

No sólo hablamos, también caminamos, comemos y dormimos con nuestros teléfonos, esto es lo que señalo este autor en su libro La transformación digital y móvil de la comunicación política.

Su frase de este autor es “no queremos repetidores sino transformistas, gente que añada capas de valor al contenido”, remarcó que en este nuevo ecosistema digital se manifiesta un impacto en el comportamiento social e individual, así como su correlato en el ámbito de la política y su uso de las nuevas tecnologías.

Enfatizó que en este nuevo ecosistema digital, cobra protagonismo la conversación, que es dinámica, en oposición a la publicidad, que es unidireccional, y pasiva.

Actualmente, se pasa de espectadores a actores de la comunicación y eso es un cambio muy importante, y esto tiene un impacto en la política, que antes solía depender de manera exclusiva a la publicidad, y ahora tiene que recurrir a otros recursos para poder mantenerse vigente.

Estamos en un proceso de lo tangible a lo intangible, es decir, los datos, la información y toda la información que se comparte en las redes sociales, tiene este carácter. Recibimos los mensajes, sin embargo, no sabemos la fuente o el emisor.

Estamos en un momento de transición de las “consignas a las ideas innovadoras”, como se mencionó líneas arriba en el punto número tres, y en constante proceso. Por lo tanto, es conveniente enfatizar que, “no queremos repetidores sino transformistas, gente que añada capas de valor al contenido y le dé nuevas interpretaciones”.

Desde esta nueva era digital y móvil, la sociedad se vuelve más activa y comprometida. Además, hoy más que nunca se piensa en comunidad más que de forma individual. La información en movimiento, en múltiples capas y plataformas son elementos centrales en esta época que estamos viviendo.

Hoy en cada país del mundo, nadie puede proponer una Solución Política sin un profundo proceso de conversación. Hay que incorporar talento social a cualquier proyecto político.

“Nuestra vida está pasando a ser completamente móvil, no sólo hablamos, también caminamos, comemos y dormimos con nuestros teléfonos móviles”.

Los nuevos teléfonos móviles tienen la capacidad de conectarnos permanentemente con nuestro entorno. Nuestra vida está pasando a ser completamente móvil.

Por su parte, hay analistas que preguntan lo siguiente: ¿qué relación existe entre tres acontecimiento como son: Seattle en 1999, 13 de marzo de 2004, y el #15-M en 2011?
¿Existe algún hilo de continuación entre estos tres acontecimientos mencionados? ¿Hay patrones de coincidencia que muestren la potencia de la autocomunicación de masas o de la inteligencia de la multitud conectada como un nuevo paradigma de acción política?

Hay un estudio que se realizó en el periodo de 2004 al 2 de agosto de 2012, en este se utilizaron 5 palabras como herramientas semánticas, y fueron: crisis, democracia, acampada, indignados y rescate.

En los resultados obtenidos fue interesante la aparición de la palabra “democracia” justamente, en el momento del nacimiento del #15-M.

El movimiento 15-M, es también conocido como el movimiento de los indignados. Fue un movimiento ciudadano formado a raíz de la manifestación del 15 de mayo de 2011.
Este hecho tuvo lugar, en un viernes santo a las siete de la tarde (mes de abril). Los integrantes se dieron cita en la tercera asamblea de la plataforma democracia Real Ya, en un edificio viejo de Madrid, España.

Se le bautizó como Democracia Real Ya, dichos integrantes mencionaron “no somos mercancías de políticos y banqueros. A principios de marzo de 2011, enviaron un comunicado a la prensa en el que apenas se agrupaban media docena de organizaciones como: Anonymous, Adesorg, Estado de Malestar, Ponte de Pie, Juventud en Acción y No les Votes.
Actualmente, después del 2011 a la fecha el puñado de colectivos se ha multiplicado hasta alcanzar la cantidad de más de 500 organizaciones.

CONCLUSIÓN

El nuevo Life Mobile Style transforma el comportamiento social e individual, provocando mutaciones en las pautas de consumo, del uso personal y profesional de las tecnologías y de las Redes Sociales, que son bien conocidas por el mercado…

La tecnología móvil es parte de nuestra cotidianidad, un instrumento fundamental para nuestra vida en sociedad. Esta herramienta móvil es un cerebro con capacidad de conectarnos permanentemente con nuestro entorno. Nuestra vida cotidiana está pasando a ser completamente móvil. Ha dejado de ser sólo teléfonos para convertirse en el instrumento más versátil, global y potente que nunca hemos disfrutado.

El acceso al móvil se ha democratizado, y ahora es el turno de que este le devuelva el favor a la democracia. La irrupción de las nuevas tecnologías parece por fin, haber tomado fuerza en la política y está creando un nuevo “ecosistema social” donde el valor no se encuentra en el dinero o la fuerza sino en las conversaciones, los contenidos y las relaciones, según lo explica Gutiérrez-Rubí en su libro La Transformación digital y móvil de la comunicación política.

En este ecosistema, el ciudadano deja de ser espectador de la propaganda política y se convierte en Actor: la fuerza de los partidos deja de recaer en los militantes para pasar a los Activistas Comprometidos.

Algo que hace aflorar un montón de talento, la este autor la tecnología ha hecho que las consignas decaigan a favor de las ideas, y que las causas políticas se conviertan en el elemento central de la comunicación, más importante incluso que el sentimiento de pertenecer a una casa política.

Por lo tanto, podemos mencionar que está época ha traído muchas oportunidades para la innovación: no se ha de entender la Tecnología como algo que podemos utilizar para cosas, que ya hacíamos sino como un espacio nuevo en el que podemos repensar estos procesos.

Las opciones a la hora de introducir la Tecnología en los partidos políticos, ya no se limitan a contratar un gerente o administrador de comunidad (community manager) para que dinamice la cuenta de Twitter.

Las agrupaciones más tradicionales, se enfrentan ahora al dilema de si han de abrazar o no herramientas que podrían alterar los mecanismos de poder de la formación, por ejemplo software que facilite la toma de decisiones colectiva.

Por lo tanto, las redes sociales y aplicaciones para móviles, permiten una incorporación de voces que nos hace más sólidos democráticamente. Ante la opinión pública se emitía o producía.

Ahora, es Compartida. Si quieres saber qué piensa un colectivo tienes que conectarte. Además, estas tecnologías extienden entre quienes las usan la sensación de Protagonismo provocando en la gente (usuarios) se levante, y forme parte de la Transformación[3].


Fuentes de consulta

2.- Estudio del ITESO, Jalisco: SignaLab (2019). Disponible en: https://signalab.iteso.mx/informes/informe_redamlove.html
4.- Manuel Castells. Comunicación y poder (2009). Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=BfSmA6HHVlE&t=708s
5.- El ministerio de Defensa en Inglaterra (2019). Reclutación de filósofos, teólogos, psicólogos, sociólogos: Estudio de control de la mente de las personas (guerra psicológica). Disponible en: https://actualidad.rt.com/actualidad/308510-ejercito-humanidades-reino-unido-guerra


Ramón Ruiz Limón.

Escritor e investigador en ciencias de la salud, educación y filosofía de la ciencia. Asesor en redacción de Tesis de Licenciatura, Maestría, Doctorado y Postdoctorado en español e inglés.

Autor de libros como:

Historia y evolución del pensamiento científico, el método científico y sus etapas, el método didáctico y su relación con la ciencia, el conocimiento silencioso, el viaje al poder de la conciencia, el poder de los dichos de la boca y del pensamiento, entre otros.



[1] Antoni Gutiérrez-Rubí es un asesor de comunicación y consultor político, dirige Ideograma, es un consultor de comunicación política e institucional que fundó en 1985 con sede centran en Barcelona, España, dentro de la antigua fábrica Lehmann. Ha sido asesor internacional en comunicación política.

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